martes, 22 de mayo de 2018

RADIOTEATRO


RADIOTEATRO

¿Quién es el último? (Guion de Alberto Hidalgo)

Hombre A: Hola, buenos días. ¿Está usted esperando en esta cola? ¿Es usted la última?
Mujer: Sí, así es, caballero.
Hombre A: De acuerdo, gracias.       
Mujer: (SORPRENDIDA)
¿Pero qué hace?
Hombre A: (SORPRENDIDO)
¡Qué voy a hacer! Ponerme delante de usted. ¿No me ha dicho que es usted la última? Pues tendré que estar delante, ¿no? ¡Es pura lógica!
Mujer: (MOLESTA) 
Oiga, no se pase de listo, y póngase usted detrás, ¡que llevo un día…!
Hombre A: (ALGO COQUETO) 
Señora, me voy a poner detrás porque no tengo ganas de líos, pero debería estar usted detrás. Si usted es la última, es la última, y si es así, por lógica, yo me tengo que poner delante de usted. La próxima vez, ¡aclárese un poquito!
Mujer: (ENFADADA)
¿Qué me aclare dice?… ¡Usted sí que necesita un aclarado mental!
Hombre A: Señora, yo lo tengo clarísimo, usted dijo que era la última. ¿Sí o no?
Mujer: Sí, era la última pero después llegó usted.
Hombre A: (CIERTA IRONÍA)
A ver… no se vaya usted a ofender porque le quite su título de… “la última”. Si quiere seguir siendo “la última”, yo le digo a los demás que usted es la última, se queda tranquila, y ya está.
(DECIDIDO)
¡Caballero, esta señora es la última!
Hombre B: ¡Ah, gracias! Y, si es la última, ¿cómo es que está usted detrás de ella?
Hombre A: (PERDONA-VIDAS)
Uno que es amable… //
Además, en este lugar no merece la pena enfadarse.
Mujer: Amable dice, ¡lo que usted tiene es una cara impresionante!
Hombre B: (TRANQUILIZADOR)
¡Ey, ey! No deben ustedes ponerse así. Lo mejor es estar en calma, respetar un orden y, sobre todo, no alterarse.
A la vez Mujer y hombre A: (SORPRENDIDOS)
¡Pero qué hace!
Hombre B: ¡Qué voy a hacer, ponerme delante de ustedes! ¿No me han dicho que esta señora es la última? Pues, entonces, tendré que ponerme delante. ¡Vamos, es pura lógica!
Hombre A: ¿Es pura lógica? ¡Qué tonterías son ésas! ¡Su lógica es absurda!
Mujer: ¿Absurda? ¡Ja! Pues usted me ha hecho lo mismo antes a mí.
Hombre A: (IRÓNICO)
Cállese. Usted es la última y yo nunca me hablo con “últimas”.
Mujer: Yo no soy la última, han llegado después de mí, así que voy delante de los dos. ¡Quítense! ¡El sitio es mío!
Hombre B: (TRANQUILO)
¡Ey, ey, no me empujen, calma, calma! ¡Qué más da que me ponga más adelante o más atrás! ¿Nos vamos a pelear por algo que tiene tan poca importancia?
Hombre A: (FURIOSO)
¿Poca importancia? ¡Váyase usted a la cola, o va a tener un problema importante en su cara!
Hombre B: (UN POCO ENOJADO)           
¡Ey, no me empuje usted, que tengo un pronto… ¡
Hombre A: ¿Pronto? ¡Pronto se le va a quedar usted un ojo morado como no se ponga a la cola!
Hombre C: (TRANQUILO CON VOZ BAJA)
¡Por favor, por favor! Un poco de silencio y respeto. Recuerden…, que somos todos hermanos.
Hombre B: Tiene usted razón.
Hombre A: Perdónenos, padre.
Hombre C: Para eso estoy aquí, para perdonaros. Pero ¿creen que éste es el mejor estado de ánimo para confesarse ante mí, y ante Dios?
Hombre A: No, Padre Marcelo.
Hombre B: No, lleva usted razón.
Mujer: No se preocupe, Padre, que no volverá a pasar.
Anciana: (DESGASTADA Y CON ACHAQUES DE LA EDAD)
Oigan, por favor, ¿quién es el último?
Hombres A, B, y Mujer: (HARTOS)
¡Señora! ¡Usted! ¡Usted es la última!


                                                   


                                                            FIN


viernes, 18 de mayo de 2018

ESQUEMA DE NOVELA

COMO CREAR EL ESQUEMA DE UNA NOVELA
 LUIS TEJADA RIVERA (COMPILADOR)
Sabemos que ahora mismo te estarás diciendo «¿De verdad necesito preparar el esquema de una novela antes de empezar a escribirla? Pero si tengo clara la historia al completo en mi cabeza. Mejor empiezo a escribir y me ahorro el trabajo de crear una estructura previa.»
Muchos escritores noveles escriben así sus primeras obras: tienen una idea para una novela y entonces se sientan ante su portátil, dejando que la historia fluya y limitándose a atraparla según cruza por su cabeza. No es que ese sea un mal sistema, es que, simplemente, no es un sistema.
De esta manera, cuando pierden el impulso de los primeros días, muchos escritores empiezan a flojear. No saben bien por dónde seguir, esa idea que tenían tan clara empieza a palidecer, sufren bloqueos… Finalizar su novela les cuesta un enorme trabajo y les lleva muchísimo tiempo.
Pero sus problemas no acaban ahí.
Cuando llega el momento de revisar y reescribir se dan cuenta de que tienen que volver a trabajar las partes principales de la historia, tienen que reconstruir sus personajes y trabajar duramente para lograr que la historia se convierta en un todo que fluya perfecto de principio a fin con coherencia y sin obstáculos. Cuando creían haber acabado, se encuentran con que les queda mucho trabajo por delante.
Por eso nuestra recomendación es que empieces por refinar tu idea antes de empezar a escribir y, después, empieces a crear el esquema de tu novela.
Te aseguramos que dedicar un poco de tiempo a crear el esquema de una novela antes de empezar a escribirla es siempre tiempo bien empleado que te va ahorrar mucho trabajo después. Crear un esquema para tu novela te servirá para asegurarte de que tu historia tiene una estructura coherente. Tu trama será más robusta y tus personajes estarán mejor trabajados. Cuando empieces a escribir harás más en menos tiempo y te ahorrarás encontrarte con problemas que no habías previsto. Por no mencionar que habrá muchas menos posibilidades de que te quedes bloqueado.
Hoy te vamos a dar algunas ideas para crear el esquema de una novela que te ayude a escribir de una manera efectiva.
Pero, antes de empezar, tal vez te interese saber cómo hacer una novela: los pasos previos que debes dar antes de comenzar a trabajar en el esquema.



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Primeros pasos para crear el esquema de una novela
Lo primero que tienes que entender es que trabajar el esquema de una novela forma parte del proceso de escritura de la novela en sí.
No se trata de tomar algunos apuntes para que no se te olviden las ideas ni de anotar algunos rasgos sobre los personajes, todo en menos de una hora. Preparar un buen esquema lleva tiempo y trabajo. Es precisamente por eso por lo que muchos escritores se lo saltan. (Otro día hablaremos del Síndrome del Escritor Vago, porque es un tema que merece una entrada entera).
Por el contrario, preparar el esquema de una novela es un trabajo arduo que requiere reflexión, tiempo y paciencia. Se trata de crear el esqueleto de tu novela, pero verás que después vestir ese esqueleto con músculos y piel te va a resultar mucho más fácil y agradecerás el tiempo empleado en hacerlo.
Así que tómate tu tiempo. Preparar un esquema sólido puede llevarte incluso semanas. En ese tiempo escribirás una versión abreviada de tu historia, explorando giros de la trama, conociendo la motivación de tus personajes y construyendo el mundo donde todo tendrá lugar.
Este es el momento de equivocarse, de experimentar, para que cuando empieces a escribir vayas (en la medida de lo posible) sobre seguro. Recuerda que si tu esquema tiene sentido, tu novela tendrá sentido.
El esquema general
Para empezar, divide tu historia en tres partes. Ya sabes, los clásicos inicio, desarrollo y desenlace.
Probablemente tu novela no acabe ajustándose exactamente a ese esquema, pero es una buena manera de comenzar a trabajar en ella.
En la primera parte, presenta a los personajes principales y especifica cuál es el problema (conflicto) con el que el protagonista deberá enfrentarse.
En la segunda parte, valora las opciones que tienes para dar un giro a la trama e incrementar la tensión. Al tiempo, debes profundizar en la motivación de los personajes y en la manera en que afrontan el conflicto.
En la última parte debes pensar cómo presentarás el clímax. También debes anotar cómo el protagonista ha cambiado con todo lo que le ha sucedido a lo largo de la novela y pensar cómo logra resolver (o no) el problema que se le presentó en el inicio de la historia.
El esquema parte a parte
Una vez que hayas desarrollado el esquema general para tu novela, debes ampliarlo parte a parte, creando un esquema específico para cada una de las partes.
Cada una de estas partes debe tener, como el esquema general, una estructura que se corresponda con la estructura inicio-desarrollo-final.
Por ejemplo, si en la primera parte vas a presentar el problema que deberá superar tu protagonista, esa sección debe a su vez desarrollarse siguiendo la mencionada estructura.
Además, lo más probable es que optes por dividir la novela en varios capítulos. Este es el momento de que hagas un esbozo previo de los mismos: divide cada una de las partes en tantos capítulos como consideres que debe tener.
Por ejemplo, en la primera parte puedes dedicar un capítulo a presentar al personaje principal, otro a presentar la situación de partida (es decir, cómo son las cosas antes de que el conflicto haga su irrupción) y otro más a presentar el conflicto. En total, esta primera parte tendría tres capítulos.
No olvides que el esquema para cada uno de estos capítulos también debe ser el clásico inicio-desarrollo-final.
Establece objetivos
Al acabar la fase anterior deberías saber ya cuántos capítulos más o menos va a tener tu novela.
Ahora debes decidir qué longitud tendrá cada uno de esos capítulos.
Por ejemplo, puedes decidir que cada capítulo tenga 10.000 palabras. Pongamos que, tras trabajar en el esquema parte a parte sabes que tu novela va a tener doce capítulos.
12 capítulos x 10.000 palabras cada uno = 120.000 palabras que tendrá tu novela.
Por supuesto, estas cifras no serán exactas. Un capítulo puede tener 8000 palabras mientras otro tendrá 13.000. La finalidad de decidir de antemano cuántas palabras va a tener cada uno de los capítulos y cuántas tu novela no es otra que el que te puedas marcar unos objetivos.
Seguro que estás pensando que fijar de antemano estas cifras va a encorsetar tu escritura e impedir que aflore tu creatividad. Que lo suyo es dejar que la historia fluya y se vaya contando hasta que, por sí sola, llegue a su final. Pero, piénsalo, según esa idea tú no tendrías apenas participación en la escritura de tu novela. Serías solo un instrumento en manos de la historia, que te utilizaría como un vehículo para encarnarse en palabras. Te limitarías a actuar como un médium.
Te aseguramos que ese no es el papel que juegan los escritores que publican novelas. Los escritores cuyas obras lees y admiras, esos a quienes quisieras emular, crean esquemas para sus historias y se fijan objetivos de escritura.
La finalidad de crear el esquema de una novela es precisamente ayudarte a que te organices y te mantengas enfocado.
Gracias al esquema parte a parte sabrás exactamente qué debes escribir en cada momento. Y gracias a fijarte objetivos de escritura sabrás cuántas palabras tienes que escribir para acabar un capítulo y cuántas para acabar tu novela. Sabrás si estás trabajando bien y tendrás un incentivo para continuar avanzando.
Como sabrás hacia dónde va tu historia podrás dedicarte a escribirla de la mejor manera posible, en lugar de estar pensando cómo vas a continuar cuando acabes esa escena.
Cómo hacerlo
• Paso 1
Como ya hemos visto, lo primer que debes hacer es dividir la historia para tu novela en tres partes claras: principio, desarrollo y final. A continuación, deberás averiguar qué va a pasar exactamente en cada una de esas partes.
Tómate todo el tiempo que necesites para hacerlo. Reflexiona en profundidad y escribe tus ideas, ya sea un cuaderno o en un documento de texto. No dejes cabos sueltos pensando que ya los atarás cuando escribas esa parte. Este es el momento de averiguar qué va a pasar en cada parte de tu novela. Si más adelante cambias de idea, perfecto; pero de momento tienes que tener todo claro.
Al acabar tendrás un resumen pormenorizado de tu historia, de principio a fin.
• Paso 2
A continuación, divide cada una de las tres partes en varios capítulos y decide la longitud aproximada de cada uno de ellos. Piensa el propósito de cada capítulo dentro de cada parte, qué función cumple: presentar un personaje, presentar el conflicto, mostrar un cambio en el protagonista, etc.
Recuerda que cada parte de la novela y cada uno de sus capítulos deben corresponderse con el esquema planteamiento- desarrollo-desenlace, haciendo avanzar la historia y preparando lo que va a suceder a continuación, manteniendo el interés del lector.
Haz una lista de los capítulos en el orden en que aparecerán en tu libro. Prepara un resumen de dos o tres frases sobre lo que acontece en cada capítulo.
• Paso 3
A medida que trabajas hazte preguntas importantes. ¿La historia tiene sentido? ¿Fluyen los capítulos de forma lógica? ¿Hay lagunas que deban solucionarse? ¿Evoluciona el personaje conforme a los acontecimientos? Ve ajustando la historia según las respuestas que des.
Al finalizar este proceso, que puede haber durado días (incluso semanas) tendrás un resumen de tu historia, separado en capítulos, claro y eficaz. Felicidades así se crea el esquema de una novela.
Solo tienes que empezar a trabajar capítulo a capítulo desarrollando la historia a partir del resumen.
Ten claro que este no es un esquema perfecto ni definitivo ni que le sirva a todo el mundo. Toma de él aquellos aspectos que mejor encajen contigo y complétalos con aquellas formas de trabajar que sepas que te funcionan para crear tu propio sistema infalible.
Pero hazte un favor y crea tu propio sistema. Crear el esquema de una novela como trabajo previo antes de empezar a escribirla te aclarará las ideas, te ahorrará muchos disgustos y frustraciones y hará que tus historias sean más sólidas y bien tramadas.
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martes, 15 de mayo de 2018

DIEZ TÉCNICAS DE PERSUACION
LUIS TEJADA RIVERA (COMPILADOR)
La persuasión es la capacidad que tenemos los seres humanos de convencer a otras personas para que realicen algo que no tenían pensado realizar. 
¿Cómo convencer a alguien? Las mejores técnicas de persuasión
A la hora de persuadir también resultan muy importantes las técnicas que se empleen para ello. 
Estas técnicas de persuasión se pueden agrupar de muy diversas maneras, pero destacan especialmente aquellas identificadas según los seis principios de la influencia de Cialdini:
  • Principio de coherencia. Tenemos la necesidad de ser consistentes en nuestros motivos y en los discursos que acompañan nuestros actos.
  • Principio de reciprocidad. Está referido a la necesidad de devolver a los demás los favores que nos hacen.
  • Principio de escasez. Algo resulta más atractivo si tiene una disponibilidad limitada.
  • Principio de aprobación social. Buscamos el apoyo de la mayoría, con lo que disponer de algo con lo que concuerda la mayoría nos resultará una mejor opción.
  • Principio de autoridad. Como hemos visto, alguien experto en una materia nos puede hacer creer algo referente a ésta con mayor facilidad.
  • Principio de simpatía. Alguien que nos resulte agradable tendrá más probabilidad de persuadirnos.

  • A continuación vamos a ver algunas técnicas de persuasión, las más estudiadas y eficaces.Las principales técnicas de persuasión
Vamos a empezar por las técnicas de persuasión basadas en la reciprocidad, las técnicas basadas en el compromiso o la coherencia y acabaremos con las técnicas basadas en la escasez. Luego repasaremos elementos y técnicas empleadas que tienen que ver con los principios de autoridad, simpatía y aprobación social, si bien estos suelen estar integrados en los otros tipos de técnicas.

1. Técnicas basadas en la reciprocidad

Las técnicas basadas en la reciprocidad son aquellas en las que la interacción entre fuente y receptor provocan en éste último la idea de que se le está realizando una concesión, lo cual hace que sea más propenso a devolver el favor. 
Estas técnicas son utilizadas, por supuesto, por comerciales, pero en ocasiones también por organizaciones políticas en negociaciones o incluso en las estrategias publicitarias de ayuntamientos y gobiernos que instan la población a cuidar los recursos y equipamientos públicos, aunque si se usan mal también pueden tener un papel más siniestro en el mantenimiento de redes clientelares y tramas de corrupción.
Dentro de estas técnicas destacan:
  • Técnica de la puerta/el portazo en la cara
Esta técnica se basa en que la fuente hace una oferta inicial muy exagerada y costosa para el receptor que sabe que éste va a rechazar. Una vez el receptor la rechaza la fuente va a ir rebajando progresivamente el nivel de costo, para finalmente llegar al punto que era el objetivo desde el primer momento. Así, el receptor considera que se le ha hecho una gran rebaja, con lo que se facilita que acabe accediendo a la oferta.
Un ejemplo claro y fácil de entender que emplea esta técnica es el regateo propio de comerciantes en diferentes mercados del mundo.
  • Técnica “esto no es todo”
Se basa en ofrecer, además de la oferta inicial, un pequeño obsequio extra. El obsequio se ve como una concesión, de modo que de nuevo se facilita que el receptor se sienta favorecido y quiera aceptar la oferta. Un ejemplo lo encontramos en las promociones televisivas de algunos productos, en que frecuentemente regalan un pequeño obsequio (la funda del cuchillo que hemos comprado, un segundo par de gafas, etc.).
  • Técnica de la palmada en el hombro
Esta técnica se basa en establecer una vinculación informal y en parte emocional entre fuente y receptor, haciendo que el receptor sienta la necesidad de corresponder a la relación que tiene con la fuente. Esta técnica puede ejemplificarse con el procedimiento llevado a cabo por entidades bancarias con sus clientes.

2. Técnicas basadas en el compromiso

Las técnicas basadas en el compromiso y la coherencia se fundamentan en el deseo del receptor de ser coherente con sus actitudes y acciones previas.
También son las que plantean más dilemas morales en sus versiones más extremas, ya que algunas rompen con la idea de que emisor y receptor deben partir desde la igualdad de condiciones al ser el primero quien sabe toda la información necesaria y juega con ventaja. Es por eso, también, que saber reconocer estas técnicas nos ayudará a no dejarnos atrapar por ellas.
Las principales y las más utilizadas son las siguientes:
  • Técnica del amago o “low-ball”
En esta técnica el receptor acepta una oferta de la fuente, pero una vez aceptada la fuente pone énfasis en informaciones que vuelven el trato algo menos atractivo. Por supuesto, esta información no puede ir en contra de los datos proporcionados al principio por el emisor, pero suelen formar parte de "la letra pequeña" de lo que se ha negociado. El receptor siempre puede rechazarla, pero el deseo de ser consistente puede provocar que decida aceptar la oferta igualmente.
  • Técnica del pie en la puerta
Esta técnica se basa en hacer una oferta inicial pequeña, fácilmente aceptable por el receptor. Una vez aceptada, se puede proceder a hacer ofertas cada vez mayores. Un símil válido podría darse en el juego, donde se empieza por hacer apuestas pequeñas para luego ir aumentando la cantidad de dinero apostada.
  • Técnica del cebo y el interruptor
Se basa en que cuando el receptor accede a la oferta, el producto en cuestión que le atraía se ha agotado, si bien se ofrecen otras opciones semejantes.

3. Técnicas basadas en la escasez

En lo que respecta a las técnicas basadas en la escasez, pretenden aumentar el valor de lo ofrecido a ojos del receptor por tal de que éste lo acepte. Destacan dos técnicas:
  • Técnica de “jugar fuerte para conseguir algo”
En esta técnica se insinúa que el producto es escaso y difícil de obtener con el fin de que el receptor se vea motivado a adquirirlo. Es muy visible en productos electrónicos o alimenticios (smartphones, caviar…).
  • Técnica de la fecha límite
En esta técnica se indica que la oferta es solo temporal, con lo que se invita a adquirirla rápidamente antes de que se acabe. Una variante utiliza el número de unidades en vez del tiempo. El ejemplo más claro son las promociones televisivas de algunos productos, que junto con la estrategia del “esto no es todo” suelen indicar la disponibilidad temporal de la oferta.

4. Técnicas basadas en la aprobación social

Las técnicas basadas en la aprobación social pretenden utilizar la necesidad de los receptores de sentirse parte del grupo y la sociedad, utilizando como argumento que una amplia proporción de la población acepta o aceptaría la oferta que se le ofrece.
En este caso destaca el uso de estadísticas o técnicas de inclusión en el grupo.
Este recurso se emplea frecuentemente con el fin de hacer ver la popularidad de la oferta, mostrando que en caso de aceptarla entrará dentro del grupo. Se suele emplear conjuntamente con los elementos y técnicas basadas en la autoridad.
Se puede observar en muchos anuncios publicitarios, en los que muestran las estadísticas de clientes satisfechos o con comentarios del tipo ”9 de cada 10 lo recomiendan”, ”somos muchos los socios de…”, “Únete a nosotros”.

5. Técnicas basadas en la autoridad

Las técnicas basadas en la autoridad actúan bajo la consideración de que un experto en un tema va a tener un mejor criterio sobre éste que otros, incluyéndose el receptor. Respecto a este hecho destaca principalmente el uso de testimonios expertos. En esta técnica se emplea la experticia de uno o varios individuos con el fin de hacer ver al receptor que la oferta que se le aplica es más valiosa, eficiente o aprovechable que otras.
Un ejemplo claro es el uso de profesionales de un sector para vender un producto determinado, como el uso de odontólogos para promocionar dentífricos o de profesionales del deporte para promocionar ropa deportiva.

6. Técnicas basadas en la simpatía

En lo referente a las técnicas basadas en la simpatía, se basan en crear una sensación de semejanza y cercanía entre la fuente de persuasión y el receptor. Destacan estas:
  • Uso de elementos que propicien la sensación de familiaridad
Si bien no es una técnica en sí, es común emplear el entorno, la forma de vestir e incluso la conducta y formar de expresarse de manera que el receptor se sienta lo suficientemente cómodo como para aceptar la oferta. Un ejemplo lo hallamos en gran cantidad de marcas y tiendas, que hacen a sus empleados vestir ropa y comportarse de manera informal.
  • Atractivo físico
El uso del propio atractivo físico y personal de la fuente facilita que el receptor se vea atraído por aquello que provenga de él/ella, con lo que es frecuente que acepte la oferta. Se ve frecuentemente en anuncios publicitarios de moda y complementos, si bien se acostumbra aplicar a una gran mayoría de elementos publicitarios.
  • Uso de celebridades
Se emplea el reconocimiento público de un personaje famoso e influyente con el fin de modificar la percepción del o de los receptores sobre una oferta concreta. Son muy frecuentes en el mundo del marketing y se emplean continuamente en publicidad.

Algunas conclusiones y reflexiones

Todas estas características y técnicas son elementos importantes y frecuentes en los intentos de persuasión que nos encontramos en nuestra vida cotidiana, no solo en las estrategias utilizadas por organizaciones y grandes empresas. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las personas intenta persuadir a otras de cambiar actitudes, valores o actos.
Con todo, se ha valorar que persuadir no implica necesariamente manipular, pues en un gran porcentaje de las ocasiones somos conscientes de que se está intentando modificar nuestro punto de vista con un propósito claro.

Referencias bibliográficas:

  • Cialdini, R. B., Cacioppo, J. T., Bassett, R., & Miller, J. A. (1978). Low-ball procedure for producing compliance: commitment then cost. Journal of personality and Social Psychology, 36(5), 463.
  • Cialdini, R. B., Vincent, J. E., Lewis, S. K., Catalan, J., Wheeler, D., & Darby, B. L. (1975). Reciprocal concessions procedure for inducing compliance: The door-in-the-face technique. Journal of personality and Social Psychology, 31(2), 206.
  • McGuire, W.J. (1969). An information-processing model of advertising effectiveness. In H.L. Davis & A.J. Silk (Eds.), Behavioral and Management Sciences in Marketing. New York: Ronald.
  • Rogers, R.W. (1985). Attitude change and information integration in fear appeals. Psychological Reports, 56, 179-182.

TRABALENGUAS CON LA VOCAL O

Trabalenguas con la O

Los trabalenguas son juegos de palabras creados para que su pronunciación sea complicada. Suelen ser oraciones o textos cortos que combinan fonemas similares. A veces se crean ejemplos de trabalenguas utilizando rimas con dos o tres secuencias de sonidos, otras pueden constar de una o dos palabras repetidas muchas veces lo que al final hace fácil la equivocación de la persona que lo recita.
Los trabalenguas existen en casi todos los idiomas ya que se han convertido a lo largo de los años en una forma popular y entretenida para mejorar y perfeccionar la dicción y la memoria, sobre todo la de los niños.

Trabalenguas difíciles con la letra o

Si te interesa practicar trabalenguas con la letra o, a continuación encontrarás un listado de trabalenguas difícilescon los que podrás mejorar y perfeccionar la pronunciación.
  • Conceptista conceptuaba, conceptúa y conceptuará conceptivos, conceptuosos y conceptuales conceptos conceptuando conceptualismos conceptualistas, conceptuamos, conceptuemos y conceptuaremos conceptualismos conceptualistas con conceptista conceptivo, conceptuoso y conceptual.
  • El otorrinolaringólogo practica la otorrinolaringología.
  • Jacobo jolote jolgorio jococuistle jocundo toma jocoque con jocote jocosamente en jofaina. Toma jocoque con jocote jocosamente en jofaina Jacobo jolote jolgorio jococuistle jocundo

  • No me digas que no porque no te lo acepto. Un no por respuesta no lo recibo, porque el no, no lo quiero y no va contigo.
  • Una mata de toporopo tiene cinco toporopitos, cuando la mata de toporopitos se entoropea se entoropean los cinco toporopitos.
  • Hay locos que vuelven locos a los que locos no son, pero más locos son los que creen que locos no son.
  • Juan tuvo un tubo, el tubo que tuvo se rompió. Para recuperar el tubo que tuvo tuvo que comprar otro tubo igual al que tuvo
  • Antonio con el moño dio su testimonio en otoño.
  • Compadre cómpreme un coco, compadre no compro porque poco coco como y poco coco compro.
  • Pacopeco chico rico insultaba como un loco a su tío Federico, y este dijo poco a poco, Pacopeco chico rico. 

RADIOTEATRO EL MONSTRUO DE LA BASURA


El monstruo de la basura
Publicado por: RADIODIFUSION ONISS

Guion:
Escena 1
Madre: (con tono enfadado)
– Pero Pierre, ¿has visto cómo tienes esto? Más te vale recogerlo hijo, un día te va a comer tanto desorden.
Pierre:
– ¿Qué dices mamá? Tampoco pasa nada… es mi habitación y yo estoy así a gusto – su madre le echa una mirada asesina que le hace ver que está yendo demasiado lejos. – De acuerdo, luego la recogeré.
   
.
Madre: (amenazante)
– Que no tenga que verla así de nuevo Pierre. Te aviso de que vamos a comer en 5 minutos.
Pierre:
-Sí, mamá.
Narrador:
La madre de Pierre sale de la habitación y Pierre se ríe un poco de que su madre piense que va a recoger. Se levanta dejándolo todo tal cual y sale también de la habitación.
Escena 2
Narrador:
Pierre, su madre y su hermano mayor adolescente Darío se encuentran en la cocina comiendo. 
Darío: (con todo un tanto malvado)
– Me ha dicho mamá que tienes la habitación como una leonera. – Pierre hace como que no oye lo que dice su hermano – Sí, ignórame, pero te voy a decir una cosa. Cuando un niño empieza a descuidar mucho su habitación dejando todas las cosas desordenadas acaba formándose un monstruo. Le llaman el monstruo de la basura y cuando es muy poderoso acaba comiéndose al niño que duerme en esa habitación.

Narrador:
Mientras su hermano dice esto, Pierre ha estado haciendo que le ignoraba sin mirarle, pero su cara se ha teñido con algo de miedo sin poder evitarlo.
Madre:
– ¡Darío no asustes a tu hermano! – ahora continúa dirigiéndose a Pierre – Hijo, lo que dice tu hermano es solo una broma, no existen tales monstruos. Pero como no recojas ese desastre, te prometo que tendrás un buen castigo.
Pierre:
– ¡No tengo ningún miedo! – pero su rostro traiciona sus palabras. – Ya he acabado mamá, me voy a la habitación. – sin más Pierre salta de la mesa y se dirige fuera de escena.
Madre:
– ¡Pierre! …Este niño nunca recoge, ni siquiera su propio plato. ¡Pierre te has ido sin recoger tu plato! – no obtiene respuesta y se queda mirando al lugar por el que se ha ido Pierre enfadada mientras Darío la mira con expresión algo divertida.
Escena 3
Narrador:
Pierre se encuentra de nuevo en su habitación jugando, la habitación en el mismo estado desastroso. De repente, oye un ruido y se dirige asustado a mirar qué puede ser. Levanta unos juguetes y ve que no es nada. Sigue jugando, pero al poco tiempo vuelve a detectar algo y se da la vuelta despacio pensando que va a encontrar algo detrás de sí. Una vez más, no hay nada.
Pierre: (enfadado y para sí)
– Ese idiota Darío, metiéndome miedo con sus cuentos.
Narrador:
Pierre busca entre uno de los montones y saca unos cascos, se los pone y sigue jugando despreocupadamente. Mientras detrás de el se puede ver como unos montones se ropa y otras cosas se van moviendo lentamente y uniéndose sin que Pierre se de cuenta de nada.
Escena 4
Narrador:
De nuevo en la cocina se encuentran Pierre, Darío y su madre comiendo de nuevo.
Madre:
– Pierre, ¿has hecho lo que te dije ayer?
Pierre: (nervioso, mira hacia todas partes intentando encontrar palabras con las que librarse del enfado de su madre)
– Ehh… pues… estoy en ello mamá.
Madre: (mira a Pierre fijamente y con el ceño fruncido)
– Después iré a ver si lo has hecho Pierre… será mejor que hayas recogido todo.
Darío: (mientras mira divertido la escena, le divierte que su madre regañe a Pierre)
– Eso será si no se lo come antes el monstruo de la basura. – mira fijamente a Pierre fingiendo estar muy serio – En cualquier momento saltará sobre ti y… ¡ham! – dice mientras con la mano hace como si fueran unas fauces atrapando algo.
Narrador:
Pierre se queda mirando esa mano que simula unas fauces con cara aterrorizada por un momento, pero en seguida gira la cabeza haciéndose el digno y cruzándose de brazos.
Pierre:
– ¡No soy un bebé para que me asustes con esa tontería!
Madre:
– Darío, hijo, te he dicho que no le digas esas cosas a tu hermano.
Darío: (falsamente arrepentido)
– Está bien mamá.
Narrador:
Pierre mientras mira a su hermano con el ceño fruncido, come rápidamente y se va tal como hizo la primera vez, sin recoger nada.
Madre:
– ¡Pie…! – recapacita – En fin, da igual, este chico no tiene remedio. – dirigiéndose de nuevo a Darío – No vuelvas a decirle esas cosas, que lo estás aterrorizando.
Darío: (riendo)
– Si estuviera aterrorizado ya habría recogido sus cosas, ¿no?
Narrador:
Su madre no contesta, pero le echa una mirada fulminante que le hace saber que no está de acuerdo con eso.
Escena 5
Narrador:
Pierre vuelve a su habitación, el montón que antes había empezado a formarse ya es bastante grande, pero no se da cuenta debido a cómo está todo de desordenado. Sigue jugando despreocupadamente con los cascos sin ver que la forma ha empezado a levantarse y acercarse a el poco a poco. Es una especie de monstruo formado por mucha ropa y algunas cosas, de unos 2 metros de altura. Se acerca por detrás de Pierre, lentamente. De repente Pierre se gira y ve la inmensa mole de desorden y se pone las manos sobre la boca aterrorizado mientras da unos pasos hacia a atrás.
Pierre:
– Pero, pero, pe… tú no existes.
Monstruo: (riendo)
– Ja ja ja ja… No existía, pero tú me has creado, porque tenías miedo de mí. Poco a poco gracias a eso he ido cogiendo forma… gracias a tu miedo o tu desorden. Uno me da dado el cuerpo y el otro la vida.
Pierre: (completamente aterrorizado, mirando con los ojos como platos al monstruo y retrocediendo hasta que ya no puede más)
– ¡Por favor, no me comas! Prometo que recogeré todo, ¡lo juro!
Monstruo:
– Ya es demasiado tarde, niño.
Narrador:
El monstruo se abalanza sobre el niño y lo cubre con todas esas cosas que Pierre tenía tiradas de cualquier manera por la habitación. Se cierra el telón.







                                            FIN