viernes, 9 de marzo de 2018

LA SEÑORITA CORA CUENTO DE JULIO CORTAZAR

La señorita Cora

[Cuento - Texto completo.]
Julio Cortázar

We'll send your love to college, all for a year or two,
And then perhaps in time the boy will do for you.
The trees that grow so high.
(Canción folclórica inglesa.)

No entiendo por qué no me dejan pasar la noche en la clínica con el nene, al fin y al cabo soy su madre y el doctor De Luisi nos recomendó personalmente al director. Podrían traer un sofá cama y yo lo acompañaría para que se vaya acostumbrando, entró tan pálido el pobrecito como si fueran a operarlo en seguida, yo creo que es ese olor de las clínicas, su padre también estaba nervioso y no veía la hora de irse, pero yo estaba segura de que me dejarían con el nene. Después de todo tiene apenas quince años y nadie se los daría, siempre pegado a mí aunque ahora con los pantalones largos quiere disimular y hacerse el hombre grande. La impresión que le habrá hecho cuando se dio cuenta de que no me dejaban quedarme, menos mal que su padre le dio charla, le hizo poner el piyama y meterse en la cama. Y todo por esa mocosa de enfermera, yo me pregunto si verdaderamente tiene órdenes de los médicos o si lo hace por pura maldad. Pero bien que se lo dije, bien que le pregunté si estaba segura de que tenía que irme. No hay más que mirarla para darse cuenta de quién es, con esos aires de vampiresa y ese delantal ajustado, una chiquilina de porquería que se cree la directora de la clínica. Pero eso sí, no se la llevó de arriba, le dije lo que pensaba y eso que el nene no sabía donde meterse de vergüenza y su padre se hacía el desentendido y de paso seguro que le miraba las piernas como de costumbre. Lo único que me consuela es que el ambiente es bueno, se nota que es una clínica para personas pudientes; el nene tiene un velador de lo más lindo para leer sus revistas, y por suerte su padre se acordó de traerle caramelos de menta que son los que más le gustan. Pero mañana por la mañana, eso sí, lo primero que hago es hablar con el doctor De Luisi para que la ponga en su lugar a esa mocosa presumida. Habrá que ver si la frazada lo abriga bien al nene, voy a pedir que por las dudas le dejen otra a mano. Pero sí, claro que me abriga, menos mal que se fueron de una vez, mamá cree que soy un chico y me hace hacer cada papelón. Seguro que la enfermera va a pensar que no soy capaz de pedir lo que necesito, me miró de una manera cuando mamá le estaba protestando… Está bien, si no la dejaban quedarse qué le vamos a hacer, ya soy bastante grande para dormir solo de noche, me parece. Y en esta cama se dormirá bien, a esta hora ya no se oye ningún ruido, a veces de lejos el zumbido del ascensor que me hace acordar a esa película de miedo que también pasaba en una clínica, cuando a medianoche se abría poco a poco la puerta y la mujer paralítica en la cama veía entrar al hombre de la máscara blanca…
La enfermera es bastante simpática, volvió a las seis y media con unos papeles y me empezó a preguntar mi nombre completo, la edad y esas cosas. Yo guardé la revista en seguida porque hubiera quedado mejor estar leyendo un libro de veras y no una fotonovela, y creo que ella se dio cuenta pero no dijo nada, seguro que todavía estaba enojada por lo que le había dicho mamá y pensaba que yo era igual que ella y que le iba a dar órdenes o algo así. Me preguntó si me dolía el apéndice y le dije que no, que esa noche estaba muy bien. “A ver el pulso”, me dijo, y después de tomármelo anotó algo más en la planilla y la colgó a los pies de la cama. “¿Tenés hambre?”, me preguntó, y yo creo que me puse colorado porque me tomó de sorpresa que me tuteara, es tan joven que me hizo impresión. Le dije que no, aunque era mentira porque a esa hora siempre tengo hambre. “Esta noche vas a cenar muy liviano”, dijo ella, y cuando quise darme cuenta ya me había quitado el paquete de caramelos de menta y se iba. No sé si empecé a decirle algo, creo que no. Me daba una rabia que me hiciera eso como a un chico, bien podía haberme dicho que no tenía que comer caramelos, pero llevárselos… Seguro que estaba furiosa por lo de mamá y se desquitaba conmigo, de puro resentida; qué sé yo, después que se fue se me pasó de golpe el fastidio, quería seguir enojado con ella pero no podía. Qué joven es, clavado que no tiene ni diecinueve años, debe haberse recibido de enfermera hace muy poco. A lo mejor viene para traerme la cena; le voy a preguntar cómo se llama, si va a ser mi enfermera tengo que darle un nombre. Pero en cambio vino otra, una señora muy amable vestida de azul que me trajo un caldo y bizcochos y me hizo tomar unas pastillas verdes. También ella me preguntó cómo me llamaba y si me sentía bien, y me dijo que en esta pieza dormiría tranquilo porque era una de las mejores de la clínica, y es verdad porque dormí hasta casi las ocho en que me despertó una enfermera chiquita y arrugada como un mono pero muy amable, que me dijo que podía levantarme y lavarme pero antes me dio un termómetro y me dijo que me lo pusiera como se hace en estas clínicas, y yo no entendí porque en casa se pone debajo del brazo, y entonces me explicó y se fue. Al rato vino mamá y qué alegría verlo tan bien, yo que me temía que hubiera pasado la noche en blanco el pobre querido, pero los chicos son así, en la casa tanto trabajo y después duermen a pierna suelta aunque estén lejos de su mamá que no ha cerrado los ojos la pobre. El doctor De Luisi entró para revisar al nene y yo me fui un momento afuera porque ya está grandecito, y me hubiera gustado encontrármela a la enfermera de ayer para verle bien la cara y ponerla en su sitio nada más que mirándola de arriba a abajo, pero no había nadie en el pasillo. Casi en seguida salió el doctor De Luisi y me dijo que al nene iban a operarlo a la mañana siguiente, que estaba muy bien y en las mejores condiciones para la operación, a su edad una apendicitis es una tontería. Le agradecí mucho y aproveché para decirle que me había llamado la atención la impertinencia de la enfermera de la tarde, se lo decía porque no era cosa de que a mi hijo fuera a faltarle la atención necesaria. Después entré en la pieza para acompañar al nene que estaba leyendo sus revistas y ya sabía que lo iban a operar al otro día. Como si fuera el fin del mundo, me mira de un modo la pobre, pero si no me voy a morir, mamá, haceme un poco el favor. Al Cacho le sacaron el apéndice en el hospital y a los seis días ya estaba queriendo jugar al fútbol. Andate tranquila que estoy muy bien y no me falta nada. Sí, mamá, sí, diez minutos queriendo saber si me duele aquí o mas allá, menos mal que se tiene que ocupar de mi hermana en casa, al final se fue y yo pude terminar la fotonovela que había empezado anoche.
La enfermera de la tarde se llama la señorita Cora, se lo pregunté a la enfermera chiquita cuando me trajo el almuerzo; me dieron muy poco de comer y de nuevo pastillas verdes y unas gotas con gusto a menta; me parece que esas gotas hacen dormir porque se me caían las revistas de la mano y de golpe estaba soñando con el colegio y que íbamos a un picnic con las chicas del normal como el año pasado y bailábamos a la orilla de la pileta, era muy divertido. Me desperté a eso de las cuatro y media y empecé a pensar en la operación, no que tenga miedo, el doctor De Luisi dijo que no es nada, pero debe ser raro la anestesia y que te corten cuando estás dormido, el Cacho decía que lo peor es despertarse, que duele mucho y por ahí vomitás y tenés fiebre. El nene de mamá ya no está tan garifo como ayer, se le nota en la cara que tiene un poco de miedo, es tan chico que casi me da lástima. Se sentó de golpe en la cama cuando me vio entrar y escondió la revista debajo de la almohada. La pieza estaba un poco fría y fui a subir la calefacción, después traje el termómetro y se lo di. “¿Te lo sabes poner?”, le pregunté, y las mejillas parecía que iban a reventársele de rojo que se puso. Dijo que sí con la cabeza y se estiró en la cama mientras yo bajaba las persianas y encendía el velador. Cuando me acerqué para que me diera el termómetro seguía tan ruborizado que estuve a punto de reírme, pero con los chicos de esa edad siempre pasa lo mismo, les cuesta acostumbrarse a esas cosas. Y para peor me mira en los ojos, por qué no le puedo aguantar esa mirada si al final no es más que una mujer, cuando saqué el termómetro de debajo de las frazadas y se lo alcancé, ella me miraba y yo creo que se sonreía un poco, se me debe notar tanto que me pongo colorado, es algo que no puedo evitar, es más fuerte que yo. Después anotó la temperatura en la hoja que está a los pies de la cama y se fue sin decir nada. Ya casi no me acuerdo de lo que hablé con papá y mamá cuando vinieron a verme a las seis. Se quedaron poco porque la señorita Cora les dijo que había que prepararme y que era mejor que estuviese tranquilo la noche antes. Pensé que mamá iba a soltarle alguna de las suyas pero la miró nomás de arriba abajo, y papá también pero yo al viejo le conozco las miradas, es algo muy diferente. Justo cuando se estaba yendo la oí a mamá que le decía a la señorita Cora: “Le agradeceré que lo atienda bien, es un niño que ha estado siempre muy rodeado por su familia”, o alguna idiotez por el estilo, y me hubiera querido morir de rabia, ni siquiera escuché lo que le contestó la señorita Cora, pero estoy seguro de que no le gustó, a lo mejor piensa que me estuve quejando de ella o algo así.
Volvió a eso de las seis y media con una mesita de esas de ruedas llena de frascos y algodones, y no sé por qué de golpe me dio un poco de miedo, en realidad no era miedo pero empecé a mirar lo que había en la mesita, toda clase de frascos azules o rojos, tambores de gasa y también pinzas y tubos de goma, el pobre debía estar empezando a asustarse sin la mamá que parece un papagayo endomingado, le agradeceré que atienda bien al nene, mire que he hablado con el doctor De Luisi, pero sí, señora, se lo vamos a atender como a un príncipe. Es bonito su nene, señora, con esas mejillas que se le arrebolan apenas me ve entrar. Cuando le retiré las frazadas hizo un gesto como para volver a taparse, y creo que se dio cuenta de que me hacía gracia verlo tan pudoroso. “A ver, bajate el pantalón del piyama”, le dije sin mirarlo en la cara. “¿El pantalón?”, preguntó con una voz que se le quebró en un gallo. “Si, claro, el pantalón”, repetí, y empezó a soltar el cordón y a desabotonarse con unos dedos que no le obedecían. Le tuve que bajar yo misma el pantalón hasta la mitad de los muslos, y era como me lo había imaginado. “Ya sos un chico crecidito”, le dije, preparando la brocha y el jabón aunque la verdad es que poco tenía para afeitar. “¿Cómo te llaman en tu casa?”, le pregunté mientras lo enjabonaba. “Me llamo Pablo”, me contestó con una voz que me dio lástima, tanta era la vergüenza. “Pero te darán algún sobrenombre”, insistí, y fue todavía peor porque me pareció que se iba a poner a llorar mientras yo le afeitaba los pocos pelitos que andaban por ahí. “¿Así que no tenés ningún sobrenombre? Sos el nene solamente, claro.” Terminé de afeitarlo y le hice una seña para que se tapara, pero él se adelantó y en un segundo estuvo cubierto hasta el pescuezo. “Pablo es un bonito nombre”, le dije para consolarlo un poco; casi me daba pena verlo tan avergonzado, era la primera vez que me tocaba atender a un muchachito tan joven y tan tímido, pero me seguía fastidiando algo en él que a lo mejor le venía de la madre, algo más fuerte que su edad y que no me gustaba, y hasta me molestaba que fuera tan bonito y tan bien hecho para sus años, un mocoso que ya debía creerse un hombre y que a la primera de cambio sería capaz de soltarme un piropo.
Me quedé con los ojos cerrados, era la única manera de escapar un poco de todo eso, pero no servía de nada porque justamente en ese momento agregó: “¿Así que no tenés ningún sobrenombre. Sos el nene solamente, claro”, y yo hubiera querido morirme, o agarrarla por la garganta y ahogarla, y cuando abrí los ojos le vi el pelo castaño casi pegado a mi cara porque se había agachado para sacarme un resto de jabón, y olía a shampoo de almendra como el que se pone la profesora de dibujo, o algún perfume de esos, y no supe qué decir y lo único que se me ocurrió fue preguntarle: “¿Usted se llama Cora, verdad?” Me miró con aire burlón, con esos ojos que ya me conocían y que me habían visto por todos lados, y dijo: “La señorita Cora.” Lo dijo para castigarme, lo sé, igual que antes había dicho: “Ya sos un chico crecidito”, nada más que para burlarse. Aunque me daba rabia tener la cara colorada, eso no lo puedo disimular nunca y es lo peor que me puede ocurrir, lo mismo me animé a decirle: “Usted es tan joven que… Bueno, Cora es un nombre muy lindo.” No era eso, lo que yo había querido decirle era otra cosa y me parece que se dio cuenta y le molestó, ahora estoy seguro de que está resentida por culpa de mamá, yo solamente quería decirle que era tan joven que me hubiera gustado poder llamarla Cora a secas, pero cómo se lo iba a decir en ese momento cuando se había enojado y ya se iba con la mesita de ruedas y yo tenía unas ganas de llorar, esa es otra cosa que no puedo impedir, de golpe se me quiebra la voz y veo todo nublado, justo cuando necesitaría estar más tranquilo para decir lo que pienso. Ella iba a salir pero al llegar a la puerta se quedó un momento como para ver si no se olvidaba de alguna cosa, y yo quería decirle lo que estaba pensando pero no encontraba las palabras y lo único que se me ocurrió fue mostrarle la taza con el jabón, se había sentado en la cama y después de aclararse la voz dijo: “Se le olvida la taza con el jabón”, muy seriamente y con un tono de hombre grande. Volví a buscar la taza y un poco para que se calmara le pasé la mano por la mejilla. “No te aflijas, Pablito”, le dije. “Todo irá bien, es una operación de nada.” Cuando lo toqué echó la cabeza atrás como ofendido, y después resbaló hasta esconder la boca en el borde de las frazadas. Desde ahí, ahogadamente, dijo: “Puedo llamarla Cora, ¿verdad?” Soy demasiado buena, casi me dio lástima tanta vergüenza que buscaba desquitarse por otro lado, pero sabía que no era el caso de ceder porque después me resultaría difícil dominarlo, y a un enfermo hay que dominarlo o es lo de siempre, los líos de María Luisa en la pieza catorce o los retos del doctor De Luisi que tiene un olfato de perro para esas cosas. “Señorita Cora”, me dijo tomando la taza y yéndose. Me dio una rabia, unas ganas de pegarle, de saltar de la cama y echarla a empujones, o de… Ni siquiera comprendo cómo pude decirle: “Si yo estuviera sano a lo mejor me trataría de otra manera.” Se hizo la que no oía, ni siquiera dio vuelta la cabeza, y me quedé solo y sin ganas de leer, sin ganas de nada, en el fondo hubiera querido que me contestara enojada para poder pedirle disculpas porque en realidad no era lo que yo había pensado decirle, tenía la garganta tan cerrada que no sé cómo me habían salido las palabras, se lo había dicho de pura rabia pero no era eso, o a lo mejor sí pero de otra manera.
Y sí, son siempre lo mismo, una los acaricia, les dice una frase amable, y ahí nomás asoma el machito, no quieren convencerse de que todavía son unos mocosos. Esto tengo que contárselo a Marcial, se va a divertir y cuando mañana lo vea en la mesa de operaciones le va a hacer todavía más gracia, tan tiernito el pobre con esa carucha arrebolada, maldito calor que me sube por la piel, cómo podría hacer para que no me pase eso, a lo mejor respirando hondo antes de hablar, que sé yo. Se debe haber ido furiosa, estoy seguro de que escuchó perfectamente, no sé cómo le dije eso, yo creo que cuando le pregunté si podía llamarla Cora no se enojó, me dijo lo de señorita porque es su obligación pero no estaba enojada, la prueba es que vino y me acarició la cara; pero no, eso fue antes, primero me acarició y entonces yo le dije lo de Cora y lo eché todo a perder. Ahora estamos peor que antes y no voy a poder dormir aunque me den un tubo de pastillas. La barriga me duele de a ratos, es raro pasarse la mano y sentirse tan liso, lo malo es que me vuelvo a acordar de todo y del perfume de almendras, la voz de Cora, tiene una voz muy grave para una chica tan joven y linda, una voz como de cantante de boleros, algo que acaricia aunque esté enojada. Cuando oí pasos en el corredor me acosté del todo y cerré los ojos, no quería verla, no me importaba verla, mejor que me dejara en paz, sentí que entraba y que encendía la luz del cielo raso, se hacía el dormido como un angelito, con una mano tapándose la cara, y no abrió los ojos hasta que llegué al lado de la cama. Cuando vio lo que traía se puso tan colorado que me volvió a dar lástima y un poco de risa, era demasiado idiota realmente. “A ver, m’hijito, bájese el pantalón y dese vuelta para el otro lado”, y el pobre a punto de patalear como haría con la mamá cuando tenía cinco años, me imagino, a decir que no y a llorar y a meterse debajo de las cobijas y a chillar, pero el pobre no podía hacer nada de eso ahora, solamente se había quedado mirando el irrigador y después a mí que esperaba, y de golpe se dio vuelta y empezó a mover las manos debajo de las frazadas pero no atinaba a nada mientras yo colgaba el irrigador en la cabecera, tuve que bajarle las frazadas y ordenarle que levantara un poco el trasero para correrle mejor el pantalón y deslizarle una toalla. “A ver, subí un poco las piernas, así está bien, echate más de boca, te digo que te eches más de boca, así.” Tan callado que era casi como si gritara, por una parte me hacía gracia estarle viendo el culito a mi joven admirador, pero de nuevo me daba un poco de lástima por él, era realmente como si lo estuviera castigando por lo que me había dicho. “Avisá si está muy caliente”, le previne, pero no contestó nada, debía estar mordiéndose un puño y yo no quería verle la cara y por eso me senté al borde de la cama y esperé a que dijera algo, pero aunque era mucho líquido lo aguantó sin una palabra hasta el final, y cuando terminó le dije, y eso sí se lo dije para cobrarme lo de antes: “Así me gusta, todo un hombrecito”, y lo tapé mientras le recomendaba que aguantase lo más posible antes de ir al baño. “¿Querés que te apague la luz o te la dejo hasta que te levantes?”, me preguntó desde la puerta. No sé cómo alcancé a decirle que era lo mismo, algo así, y escuché el ruido de la puerta al cerrarse y entonces me tapé la cabeza con las frazadas y qué le iba a hacer, a pesar de los cólicos me mordí las dos manos y lloré tanto que nadie, nadie puede imaginarse lo que lloré mientras la maldecía y la insultaba y le clavaba un cuchillo en el pecho cinco, diez, veinte veces, maldiciéndola cada vez y gozando de lo que sufría y de cómo me suplicaba que la perdonase por lo que me había hecho.
Es lo de siempre, che Suárez, uno corta y abre, y en una de esas la gran sorpresa. Claro que a la edad del pibe tiene todas las chances a su favor, pero lo mismo le voy a hablar claro al padre, no sea cosa que en una de esas tengamos un lío. Lo más probable es que haya una buena reacción, pero ahí hay algo que falla, pensá en lo que pasó al comienzo de la anestesia: parece mentira en un pibe de esa edad. Lo fui a ver a las dos horas y lo encontré bastante bien si pensás en lo que duró la cosa. Cuando entró el doctor De Luisi yo estaba secándole la boca al pobre, no terminaba de vomitar y todavía le duraba la anestesia pero el doctor lo auscultó lo mismo y me pidió que no me moviera de su lado hasta que estuviera bien despierto. Los padres siguen en la otra pieza, la buena señora se ve que no está acostumbrada a estas cosas, de golpe se le acabaron las paradas, y el viejo parece un trapo. Vamos, Pablito, vomitá si tenés ganas y quejate todo lo que quieras, yo estoy aquí, sí, claro que estoy aquí, el pobre sigue dormido pero me agarra la mano como si se estuviera ahogando. Debe creer que soy la mamá, todos creen eso, es monótono. Vamos, Pablo, no te muevas así, quieto que te va a doler más, no, dejá las manos tranquilas, ahí no te podes tocar. Al pobre le cuesta salir de la anestesia. Marcial me dijo que la operación había sido muy larga. Es raro, habrán encontrado alguna complicación: a veces el apéndice no está tan a la vista, le voy a preguntar a Marcial esta noche. Pero sí, m’hijito, estoy aquí, quéjese todo lo que quiera pero no se mueva tanto, yo le voy a mojar los labios con este pedacito de hielo en una gasa, así se le va pasando la sed. Si, querido, vomitá más, aliviate todo lo que quieras. Qué fuerza tenés en las manos, me vas a llenar de moretones, sí, sí, llorá si tenés ganas, llorá, Pablito, eso alivia, llorá y quejate, total estás tan dormido y creés que soy tu mamá. Sos bien bonito, sabés, con esa nariz un poco respingada y esas pestañas como cortinas, parecés mayor ahora que estás tan pálido. Ya no te pondrías colorado por nada, verdad, mi pobrecito. Me duele, mamá, me duele aquí, dejame que me saque ese peso que me han puesto, tengo algo en la barriga que pesa tanto y me duele, mamá, decile a la enfermera que me saque eso. Sí, m’hijito, ya se le va a pasar, quédese un poco quieto, por qué tendrás tanta fuerza, voy a tener que llamar a María Luisa para que me ayude. Vamos, Pablo, me enojo si no te estás quieto, te va a doler mucho más si seguís moviéndote tanto. Ah, parece que empezás a darte cuenta, me duele aquí, señorita Cora, me duele tanto aquí, hágame algo por favor, me duele tanto aquí, suélteme las manos, no puedo más, señorita Cora, no puedo más.
Menos mal que se ha dormido el pobre querido, la enfermera me vino a buscar a las dos y media y me dijo que me quedara un rato con él que ya estaba mejor, pero lo veo tan pálido, ha debido perder tanta sangre, menos mal que el doctor De Luisi dijo que todo había salido bien. La enfermera estaba cansada de luchar con él, yo no entiendo por qué no me hizo entrar antes, en esta clínica son demasiado severos. Ya es casi de noche y el nene ha dormido todo el tiempo, se ve que está agotado, pero me parece que tiene mejor cara, un poco de color. Todavía se queja de a ratos pero ya no quiere tocarse el vendaje y respira tranquilo, creo que pasará bastante buena noche. Como si yo no supiera lo que tengo que hacer, pero era inevitable; apenas se le pasó el primer susto a la buena señora le salieron otra vez los desplantes de patrona, por favor que al nene no le vaya a faltar nada por la noche, señorita. Decí que te tengo lástima, vieja estúpida, si no ya ibas a ver cómo te trataba. Las conozco a éstas, creen que con una buena propina el último día lo arreglan todo. Y a veces la propina ni siquiera es buena, pero para qué seguir pensando, ya se mandó mudar y todo está tranquilo. Marcial, quedate un poco, no ves que el chico duerme, contame lo que pasó esta mañana. Bueno, si estás apurado lo dejamos para después. No, mirá que puede entrar María Luisa, aquí no, Marcial. Claro, el señor se sale con la suya, ya te he dicho que no quiero que me beses cuando estoy trabajando, no está bien. Parecería que no tenemos toda la noche para besarnos, tonto. Andate. Váyase le digo, o me enojo. Bobo, pajarraco. Sí, querido, hasta luego. Claro que sí. Muchísimo.
Está muy oscuro pero es mejor, no tengo ni ganas de abrir los ojos. Casi no me duele, qué bueno estar así respirando despacio, sin esas náuseas. Todo está tan callado, ahora me acuerdo que vi a mamá, me dijo no sé qué, yo me sentía tan mal. Al viejo lo miré apenas, estaba a los pies de la cama y me guiñaba un ojo, el pobre siempre el mismo. Tengo un poco de frío, me gustaría otra frazada. Señorita Cora, me gustaría otra frazada. Pero sí estaba ahí, apenas abrí los ojos la vi sentada al lado de la ventana leyendo un revista. Vino en seguida y me arropó, casi no tuve que decirle nada porque se dio cuenta en seguida. Ahora me acuerdo, yo creo que esta tarde la confundía con mamá y que ella me calmaba, o a lo mejor estuve soñando. ¿Estuve soñando, señorita Cora? Usted me sujetaba las manos, ¿verdad? Yo decía tantas pavadas, pero es que me dolía mucho, y las náuseas… Discúlpeme, no debe ser nada lindo ser enfermera. Sí, usted se ríe pero yo sé, a lo mejor la manché y todo. Bueno, no hablaré más. Estoy tan bien así, ya no tengo frío. No, no me duele mucho, un poquito solamente. ¿Es tarde, señorita Cora? Sh, usted se queda calladito ahora, ya le he dicho que no puede hablar mucho, alégrese de que no le duela y quédese bien quieto. No, no es tarde, apenas las siete. Cierre los ojos y duerma. Así. Duérmase ahora.
Sí, yo querría pero no es tan fácil. Por momentos me parece que me voy a dormir, pero de golpe la herida me pega un tirón o todo me da vueltas en la cabeza, y tengo que abrir los ojos y mirarla, está sentada al lado de la ventana y ha puesto la pantalla para leer sin que me moleste la luz. ¿Por qué se quedará aquí todo el tiempo? Tiene un pelo precioso, le brilla cuando mueve la cabeza. Y es tan joven, pensar que hoy la confundí con mamá, es increíble. Vaya a saber qué cosas le dije, se debe haber reído otra vez de mí. Pero me pasaba hielo por la boca, eso me aliviaba tanto, ahora me acuerdo, me puso agua colonia en la frente y en el pelo, y me sujetaba las manos para que no me arrancara el vendaje. Ya no está enojada conmigo, a lo mejor mamá le pidió disculpas o algo así, me miraba de otra manera cuando me dijo: “Cierre los ojos y duérmase.” Me gusta que me mire así, parece mentira lo del primer día cuando me quitó los caramelos. Me gustaría decirle que es tan linda, que no tengo nada contra ella, al contrario, que me gusta que sea ella la que me cuida de noche y no la enfermera chiquita. Me gustaría que me pusiera otra vez agua colonia en el pelo. Me gustaría que me pidiera perdón, que me dijera que la puedo llamar Cora.
Se quedó dormido un buen rato, a las ocho calculé que el doctor De Luisi no tardaría y lo desperté para tomarle la temperatura. Tenía mejor cara y le había hecho bien dormir. Apenas vio el termómetro sacó una mano fuera de las cobijas, pero le dije que se estuviera quieto. No quería mirarlo en los ojos para que no sufriera pero lo mismo se puso colorado y empezó a decir que él podía muy bien solo. No le hice caso, claro, pero estaba tan tenso el pobre que no me quedó más remedio que decirle: “Vamos, Pablo, ya sos un hombrecito, no te vas a poner así cada vez, verdad?” Es lo de siempre, con esa debilidad no pudo contener las lágrimas; haciéndome la que no me daba cuenta anoté la temperatura y me fui a prepararle la inyección. Cuando volvió yo me había secado los ojos con la sábana y tenía tanta rabia contra mí mismo que hubiera dado cualquier cosa por poder hablar, decirle que no me importaba, que en realidad no me importaba pero que no lo podía impedir. “Esto no duele nada”, me dijo con la jeringa en la mano. “Es para que duermas bien toda la noche.” Me destapó y otra vez sentí que me subía la sangre a la cara, pero ella se sonrió un poco y empezó a frotarme el muslo con un algodón mojado. “No duele nada”, le dije porque algo tenía que decirle, no podía ser que me quedara así mientras ella me estaba mirando. “Ya ves”, me dijo sacando la aguja y frotándome con el algodón. “Ya ves que no duele nada. Nada te tiene que doler, Pablito.” Me tapó y me pasó la mano por la cara. Yo cerré los ojos y hubiera querido estar muerto, estar muerto y que ella me pasara la mano por la cara, llorando.

Nunca entendí mucho a Cora pero esta vez se fue a la otra banda. La verdad que no me importa si no entiendo a las mujeres, lo único que vale la pena es que lo quieran a uno. Si están nerviosas, si se hacen problema por cualquier macana, bueno nena, ya está, deme un beso y se acabó. Se ve que todavía es tiernita, va a pasar un buen rato antes de que aprenda a vivir en este oficio maldito, la pobre apareció esta noche con una cara rara y me costó media hora hacerle olvidar esas tonterías. Todavía no ha encontrado la manera de buscarle la vuelta a algunos enfermos, ya le pasó con la vieja del veintidós pero yo creía que desde entonces habría aprendido un poco, y ahora este pibe le vuelve a dar dolores de cabeza. Estuvimos tomando mate en mi cuarto a eso de las dos de la mañana, después fue a darle la inyección y cuando volvió estaba de mal humor, no quería saber nada conmigo. Le queda bien esa carucha de enojada, de tristona, de a poco se la fui cambiando, y al final se puso a reír y me contó, a esa hora me gusta tanto desvestirla y sentir que tiembla un poco como si tuviera frío. Debe ser muy tarde, Marcial. Ah, entonces puedo quedarme un rato todavía, la otra inyección le toca a las cinco y media, la galleguita no llega hasta las seis. Perdoname, Marcial, soy una boba, mirá que preocuparme tanto por ese mocoso, al fin y al cabo lo tengo dominado pero de a ratos me da lástima, a esa edad son tan tontos, tan orgullosos, si pudiera le pediría al doctor Suárez que me cambiara, hay dos operados en el segundo piso, gente grande, uno les pregunta tranquilamente si han ido de cuerpo, les alcanza la chata, los limpia si hace falta, todo eso charlando del tiempo o de la política, es un ir y venir de cosas naturales, cada uno está en lo suyo, Marcial, no como aquí, comprendés. Sí, claro que hay que hacerse a todo, cuántas veces me van a tocar chicos de esa edad, es una cuestión de técnica como decís vos. Sí, querido, claro. Pero es que todo empezó mal por culpa de la madre, eso no se ha borrado, sabés, desde el primer minuto hubo como un malentendido, y el chico tiene su orgullo y le duele, sobre todo que al principio no se daba cuenta de todo lo que iba a venir y quiso hacerse el grande, mirarme como si fueras vos, como un hombre. Ahora ya ni le puedo preguntar si quiere hacer pis, lo malo es que sería capaz de aguantarse toda la noche si yo me quedara en la pieza. Me da risa cuando me acuerdo, quería decir que sí y no se animaba, entonces me fastidió tanta tontería y lo obligué para que aprendiera a hacer pis sin moverse, bien tendido de espaldas. Siempre cierra los ojos en esos momentos pero es casi peor, está a punto de llorar o de insultarme, está entre las dos cosas y no puede, es tan chico, Marcial, y esa buena señora que lo ha de haber criado como un tilinguito, el nene de aquí y el nene de allí, mucho sombrero y saco entallado pero en el fondo el bebé de siempre, el tesorito de mamá. Ah, y justamente le vengo a tocar yo, el alto voltaje como decís vos, cuando hubiera estado tan bien con María Luisa que es idéntica a su tía y que lo hubiera limpiado por todos lados sin que se le subieran los colores a la cara. No, la verdad, no tengo suerte, Marcial.

Estaba soñando con la clase de francés cuando encendió la luz del velador, lo primero que le veo es siempre el pelo, será porque se tiene que agachar para las inyecciones o lo que sea, el pelo cerca de mi cara, una vez me hizo cosquillas en la boca y huele tan bien, y siempre se sonríe un poco cuando me está frotando con el algodón, me frotó un rato largo antes de pincharme y yo le miraba la mano tan segura que iba apretando de a poco la jeringa, el líquido amarillo que entraba despacio, haciéndome doler. “No, no me duele nada.” Nunca le podré decir: “No me duele nada, Cora.” Y no le voy a decir señorita Cora, no se lo voy a decir nunca. Le hablaré lo menos que pueda y no la pienso llamar señorita Cora aunque me lo pida de rodillas. No, no me duele nada. No, gracias, me siento bien, voy a seguir durmiendo. Gracias.
Por suerte ya tiene de nuevo sus colores pero todavía está muy decaído, apenas si pudo darme un beso, y a tía Esther casi no la miró y eso que le había traído las revistas y una corbata preciosa para el día en que lo llevemos a casa. La enfermera de la mañana es un amor de mujer, tan humilde, con ella sí da gusto hablar, dice que el nene durmió hasta las ocho y que bebió un poco de leche, parece que ahora van a empezar a alimentarlo, tengo que decirle al doctor Suárez que el cacao le hace mal, o a lo mejor su padre ya se lo dijo porque estuvieron hablando un rato. Si quiere salir un momento, señora, vamos a ver cómo anda este hombre. Usted quédese, señor Morán, es que a la mamá le puede hacer impresión tanto vendaje. Vamos a ver un poco, compañero. ¿Ahí duele? Claro, es natural. Y ahí, decime si ahí te duele o solamente está sensible. Bueno, vamos muy bien, amiguito. Y así cinco minutos, si me duele aquí, si estoy sensible más acá, y el viejo mirándome la barriga como si me la viera por primera vez. Es raro pero no me siento tranquilo hasta que se van, pobres viejos tan afligidos pero qué le voy a hacer, me molestan, dicen siempre lo que no hay que decir, sobre todo mamá, y menos mal que la enfermera chiquita parece sorda y le aguanta todo con esa cara de esperar propina que tiene la pobre. Mirá que venir a jorobar con lo del cacao, ni que yo fuese un niño de pecho. Me dan unas ganas de dormir cinco días seguidos sin ver a nadie, sobre todo sin ver a Cora, y despertarme justo cuando me vengan a buscar para ir a casa. A lo mejor habrá que esperar unos días más, señor Morán, ya sabrá por De Luisi que la operación fue más complicada de lo previsto, a veces hay pequeñas sorpresas. Claro que con la constitución de ese chico yo creo que no habrá problema, pero mejor dígale a su señora que no va a ser cosa de una semana como se pensó al principio. Ah, claro, bueno, de eso usted hablará con el administrador, son cosas internas. Ahora vos fijate si no es mala suerte, Marcial, anoche te lo anuncié, esto va a durar mucho más de lo que pensábamos. Sí, ya sé que no importa pero podrías ser un poco más comprensivo, sabés muy bien que no me hace feliz atender a ese chico, y a él todavía menos, pobrecito. No me mirés así, por qué no le voy a tener lástima. No me mirés así.
Nadie me prohibió que leyera pero se me caen las revistas de la mano, y eso que tengo dos episodios por terminar y todo lo que me trajo tía Esther. Me arde la cara, debo de tener fiebre o es que hace mucho calor en esta pieza, le voy a pedir a Cora que entorne un poco la ventana o que me saque una frazada. Quisiera dormir, es lo que más me gustaría, que ella estuviese allí sentada leyendo una revista y yo durmiendo sin verla, sin saber que esta allí, pero ahora no se va a quedar más de noche, ya pasó lo peor y me dejarán solo. De tres a cuatro creo que dormí un rato, a las cinco justas vino con un remedio nuevo, unas gotas muy amargas. Siempre parece que se acaba de bañar y cambiar, está tan fresca y huele a talco perfumado, a lavanda. “Este remedio es muy feo, ya sé”, me dijo, y se sonreía para animarme. “No, es un poco amargo, nada más”, le dije. “¿Cómo pasaste el día?”, me preguntó, sacudiendo el termómetro. Le dije que bien, que durmiendo, que el doctor Suárez me había encontrado mejor, que no me dolía mucho. “Bueno, entonces podés trabajar un poco”, me dijo dándome el termómetro. Yo no supe qué contestarle y ella se fue a cerrar las persianas y arregló los frascos en la mesita mientras yo me tomaba la temperatura. Hasta tuve tiempo de echarle un vistazo al termómetro antes de que viniera a buscarlo. “Pero tengo muchísima fiebre”, me dijo como asustado. Era fatal, siempre seré la misma estúpida, por evitarle el mal momento le doy el termómetro y naturalmente el muy chiquilín no pierde tiempo en enterarse de que está volando de fiebre. “Siempre es así los primeros cuatro días, y además nadie te mandó que miraras”, le dije, más furiosa contra mí que contra él. Le pregunté si había movido el vientre y me dijo que no. Le sudaba la cara, se la sequé y le puse un poco de agua colonia; había cerrado los ojos antes de contestarme y no los abrió mientras yo lo peinaba un poco para que no le molestara el pelo en la frente. Treinta y nueve nueve era mucha fiebre, realmente. “Tratá de dormir un rato”, le dije, calculando a qué hora podría avisarle al doctor Suárez. Sin abrir los ojos hizo un gesto como de fastidio, y articulando cada palabra me dijo: “Usted es mala conmigo, Cora.” No atiné a contestarle nada, me quedé a su lado hasta que abrió los ojos y me miró con toda su fiebre y toda su tristeza. Casi sin darme cuenta estiré la mano y quise hacerle una caricia en la frente, pero me rechazó de un manotón y algo debió tironearle en la herida porque se crispó de dolor. Antes de que pudiera reaccionar me dijo en voz muy baja: “Usted no sería así conmigo si me hubiera conocido en otra parte.” Estuve al borde de soltar una carcajada, pero era tan ridículo que me dijera eso mientras se le llenaban los ojos de lágrimas que me pasó lo de siempre, me dio rabia y casi miedo, me sentí de golpe como desamparada delante de ese chiquilín pretencioso. Conseguí dominarme (eso se lo debo a Marcial, me ha enseñado a controlarme y cada vez lo hago mejor), y me enderecé como si no hubiera sucedido nada, puse la toalla en la percha y tapé el frasco de agua colonia. En fin, ahora sabíamos a qué atenernos, en el fondo era mucho mejor así. Enfermera, enfermo, y pare de contar. Que el agua colonia se la pusiera la madre, yo tenía otras cosas que hacerle y se las haría sin más contemplaciones. No sé por qué me quedé más de lo necesario. Marcial me dijo cuando se lo conté que había querido darle la oportunidad de disculparse, de pedir perdón. No sé, a lo mejor fue eso o algo distinto, a lo mejor me quedé para que siguiera insultándome, para ver hasta dónde era capaz de llegar. Pero seguía con los ojos cerrados y el sudor le empapaba la frente y las mejillas, era como si me hubiera metido en agua hirviendo, veía manchas violeta y rojas cuando apretaba los ojos para no mirarla sabiendo que todavía estaba allí, y hubiera dado cualquier cosa para que se agachara y volviera a secarme la frente como si yo no le hubiera dicho eso, pero ya era imposible, se iba a ir sin hacer nada, sin decirme nada, y yo abriría los ojos y encontraría la noche, el velador, la pieza vacía, un poco de perfume todavía, y me repetiría diez veces, cien veces, que había hecho bien en decirle lo que le había dicho, para que aprendiera, para que no me tratara como a un chico, para que me dejara en paz, para que no se fuera.

Empiezan siempre a la misma hora, entre seis y siete de la mañana, debe ser una pareja que anida en las cornisas del patio, un palomo que arrulla y la paloma que le contesta, al rato se cansan, se lo dije a la enfermera chiquita que viene a lavarme y a darme el desayuno, se encogió de hombros y dijo que ya otros enfermos se habían quejado de las palomas pero que el director no quería que las echaran. Ya ni sé cuánto hace que las oigo, las primeras mañanas estaba demasiado dormido o dolorido para fijarme, pero desde hace tres días escucho a las palomas y me entristecen, quisiera estar en casa oyendo ladrar a Milord, oyendo a tía Esther que a esta hora se levanta para ir a misa. Maldita fiebre que no quiere bajar, me van a tener aquí hasta quién sabe cuándo, se lo voy a preguntar al doctor Suárez esta misma mañana, al fin y al cabo podría estar lo más bien en casa. Mire, señor Morán, quiero ser franco con usted, el cuadro no es nada sencillo. No, señorita Cora, prefiero que usted siga atendiendo a ese enfermo, y le voy a decir por qué. Pero entonces. Marcial… Vení, te voy a hacer un café bien fuerte, mirá que sos potrilla todavía, parece mentira. Escuchá, vieja, he estado hablando con el doctor Suárez, y parece que el pibe…
Por suerte después se callan, a lo mejor se van volando por ahí, por toda la ciudad, tienen suerte las palomas. Qué mañana interminable, me alegré cuando se fueron los viejos, ahora les da por venir más seguido desde que tengo tanta fiebre. Bueno, si me tengo que quedar cuatro o cinco días más aquí, qué importa. En casa sería mejor, claro, pero lo mismo tendría fiebre y me sentiría tan mal de a ratos. Pensar que no puedo ni mirar una revista, es una debilidad como si no me quedara sangre. Pero todo es por la fiebre, me lo dijo anoche el doctor De Luisi y el doctor Suárez me lo repitió esta mañana, ellos saben. Duermo mucho pero lo mismo es como si no pasara el tiempo, siempre es antes de las tres como si a mí me importaran las tres o las cinco. Al contrario, a las tres se va la enfermera chiquita y es una lástima porque con ella estoy tan bien. Si me pudiera dormir de un tirón hasta la medianoche sería mucho mejor. Pablo, soy yo, la señorita Cora. Tu enfermera de la noche que te hace doler con las inyecciones. Ya sé que no te duele, tonto, es una broma. Seguí durmiendo si querés, ya está. Me dijo: “Gracias” sin abrir los ojos, pero hubiera podido abrirlos, sé que con la galleguita estuvo charlando a mediodía aunque le han prohibido que hable mucho. Antes de salir me di vuelta de golpe y me estaba mirando, sentí que todo el tiempo me había estado mirando de espaldas. Volví y me senté al lado de la cama, le tomé el pulso, le arreglé las sábanas que arrugaba con sus manos de fiebre. Me miraba el pelo, después bajaba la vista y evitaba mis ojos. Fui a buscar lo necesario para prepararlo y me dejó hacer sin una palabra, con los ojos fijos en la ventana, ignorándome. Vendrían a buscarlo a las cinco y media en punto, todavía le quedaba un rato para dormir, los padres esperaban en la planta baja porque le hubiera hecho impresión verlos a esa hora. El doctor Suárez iba a venir un rato antes para explicarle que tenían que completar la operación, cualquier cosa que no lo inquietara demasiado. Pero en cambio mandaron a Marcial, me tomó de sorpresa verlo entrar así pero me hizo una seña para que no me moviera y se quedó a los pies de la cama leyendo la hoja de temperatura hasta que Pablo se acostumbrara a su presencia. Le empezó a hablar un poco en broma, armó la conversación como él sabe hacerlo, el frío en la calle, lo bien que se estaba en ese cuarto, él lo miraba sin decir nada, como esperando, mientras yo me sentía tan rara, hubiera querido que Marcial se fuera y me dejara sola con él, yo hubiera podido decírselo mejor que nadie, aunque quizá no, probablemente no. Pero si ya lo sé, doctor, me van a operar de nuevo, usted es el que me dio la anestesia la otra vez, y bueno, mejor eso que seguir en esta cama y con esta fiebre. Yo sabía que al final tendrían que hacer algo, por qué me duele tanto desde ayer, un dolor diferente, desde más adentro. Y usted, ahí sentada, no ponga esa cara, no se sonría como si me viniera a invitar al cine. Váyase con él y béselo en el pasillo, tan dormido no estaba la otra tarde cuando usted se enojó con él porque la había besado aquí. Váyanse los dos, déjenme dormir, durmiendo no me duele tanto.

Y bueno, pibe, ahora vamos a liquidar este asunto de una vez por todas, hasta cuándo nos vas a estar ocupando una cama, che. Contá despacito, uno, dos, tres. Así va bien, vos seguí contando y dentro de una semana estás comiendo un bife jugoso en casa. Un cuarto de hora a gatas, nena, y vuelta a coser. Había que verle la cara a De Luisi, uno no se acostumbra nunca del todo a estas cosas. Mirá, aproveché para pedirle a Suárez que te relevaran como vos querías, le dije que estás muy cansada con un caso tan grave; a lo mejor te pasan al segundo piso si vos también le hablás. Está bien, hacé como quieras, tanto quejarte la otra noche y ahora te sale la samaritana. No te enojés conmigo, lo hice por vos. Sí, claro que lo hizo por mí pero perdió el tiempo, me voy a quedar con él esta noche y todas las noches. Empezó a despertarse a las ocho y medía, los padres se fueron en seguida porque era mejor que no los viera con la cara que tenían los pobres, y cuando llegó el doctor Suárez me preguntó en voz baja si quería que me relevara María Luisa, pero le hice una seña de que me quedaba y se fue. María Luisa me acompañó un rato porque tuvimos que sujetarlo y calmarlo, después se tranquilizó de golpe y casi no tuvo vómitos; está tan débil que se volvió a dormir sin quejarse mucho hasta las diez. Son las palomas, vas a ver, mamá, ya están arrullando como todas las mañanas, no sé por qué no las echan, que se vuelen a otro árbol. Dame la mano, mamá, tengo tanto frío. Ah, entonces estuve soñando, me parecía que ya era de mañana y que estaban las palomas. Perdóneme, la confundí con mamá. Otra vez desviaba la mirada, se volvía a su encono, otra vez me echaba a mí toda la culpa. Lo atendí como si no me diera cuenta de que seguía enojado, me senté junto a él y le mojé los labios con hielo. Cuando me miró, después que le puse agua colonia en las manos y la frente, me acerqué más y le sonreí. “Llamame Cora”, le dije. “Yo sé que no nos entendimos al principio, pero vamos a ser tan buenos amigos, Pablo.” Me miraba callado. “Decime: Sí, Cora.” Me miraba, siempre. “Señorita Cora”, dijo después, y cerró los ojos. “No, Pablo, no”, le pedí, besándolo en la mejilla, muy cerca de la boca. “Yo voy a ser Cora para vos, solamente para vos.” Tuve que echarme atrás, pero lo mismo me salpicó la cara. Lo sequé, le sostuve la cabeza para que se enjuagara la boca, lo volví a besar hablándole al oído. “Discúlpeme”, dijo con un hilo de voz, “no lo pude contener”. Le dije que no fuera tonto, que para eso estaba yo cuidándolo, que vomitara todo lo que quisiera para aliviarse. “Me gustaría que viniera mamá”, me dijo, mirando a otro lado con los ojos vacíos. Todavía le acaricié un poco el pelo, le arreglé las frazadas esperando que me dijera algo, pero estaba muy lejos y sentí que lo hacía sufrir todavía más si me quedaba. En la puerta me volví y esperé; tenía los ojos muy abiertos, fijos en el cielo raso. “Pablito”, le dije. “Por favor, Pablito. Por favor, querido.” Volví hasta la cama, me agaché para besarlo; olía a frío, detrás del agua colonia estaba el vómito, la anestesia. Si me quedo un segundo más me pongo a llorar delante de él, por él. Lo besé otra vez y salí corriendo, bajé a buscar a la madre y a María Luisa; no quería volver mientras la madre estuviera allí, por lo menos esa noche no quería volver y después sabía demasiado bien que no tendría ninguna necesidad de volver a ese cuarto, que Marcial y María Luisa se ocuparían de todo hasta que el cuarto quedara otra vez libre.
FIN

Todos los fuegos el fuego, 1966

CUENTO: LUIS TEJADA LA REBELIÓN DE LOS SENTIDOS;

                 LA  REBELION  DE  LOS SENTIDOS
                    (Cuento de Luis Tejada Rivera)
                            (1983- revisado-2013)
Llegue a la casita de campo, muy de madrugada .El campo me tendió su suave alfombra verde de grata bienvenida.
Mis pulmones de llenaban poco a poco de tierno aroma a tierra húmeda y hierba fresca, La brisa matutina encandilan mis bullicios de ciudad.
Clareaba el día, pero yo no estaba para admirar el esplendor de la hierba o el sol resbalando por los pétalos en flor .Venia en busca de un poco de tranquilidad, de paz, para mis sentimientos desquebrajados. Mis incertidumbres y pocas ganas de vivir, pesaban más que mis deseos de renovar mis ánimos.
Entre al interior de mi pequeña casita de campo, rustica, simple y vacía, como mis intimidades .Una cama de madera, dos sillas, un velador junto a un gran espejo, empotrado en la pared, eran las únicas piezas que cubrían tal desolada desnudez.
¡Era ridículo! Me sentía un extraño .Imprevistamente deje de pensar y como un autómata seguí mis pasos hacia el espejo .No comprendía lo que me pasaba .Estaba perdiendo las facultades sobre mis miembros. Paulatinamente, en mi mente solo giraban escenas entrecortadas, desvaríos tétricos del morir a pasos lentos.
Me senté frente al gran espejo .El rostro desencajado que me devolvía el vidrio, no era el mío .Una fría y seca indiferencia perlaba mis contornos .Unas manos sin control abrieron el cajón del velador .Un revolver (que guardaba por seguridad) apareció entre mis dedos .Lo estruje entre mis palmas; aquellas palmas que tampoco lo sentía mías.
Con fría precisión cargaron el arma .El rostro del espejo contemplaba la escena, con fría mirada, que despedían unos ojos, sin vida, desconocidos para mí.
Me percate de las intenciones .La mano se cerró en torno al arma. Levanto el pequeño cañón hacia la sien .Un frio sudor rubrico mis ansias .Mis cuerdas vocales enmudecieron .El duro cañón removió mis entrañas. Mis piernas  dejaron de sentir.
El inefable rostro, perdido en su indiferencia, me contempla .No sé si ríe, se burla o me consuela, dándole lastima mi agonía.
Trato de incorporarme mis piernas siguen muertas .Los témpanos de hielo, en forma de ojos, hieren mi semblanza. Son ojos sin vida, pasivos, pareja de hielo, que observan con infinidad frialdad.
-¡Nooo por favor!!Nooo!-Gemí, suplique en lo más recóndito de mí. Exigía la vida .Pero el rostro seguía inmuto, mis miembros rebeldes, piedras sobre piedras no tranzaban.
De pronto las facciones del frio semblante cambio de expresión .De roca intensa paso a una tempestad íntima. Un aire de melancolía y depresión, invadió la piel.
-¡Yo no quiero esto!!No quiero hacerlo!!Nooo!-Explote, proteste, trate de revelarme de estrujar aquel rostro enjuto en el escaño de la vida! Hacerlo añicos!!Romper en mil pedazos esa mascara absurda!
Luche por moverme ,por sentir de nuevo mis miembros. Decirles:-¡No, no lo hagan! Esta no es la salida!!Huir del tiempo, hundirse en el espacio !Matar la mente serena!.!Luchemos juntos manos, pies, corazón y cerebro, por salir del atolladero !Suplique, rogué, nadie me hizo caso.
 De pronto en las tinieblas de melancólicos sentimientos una gran batalla empezaba .Mis entrañas se arañaban tropezaban y caían pisoteadas entre sí .!Salir de los encajes!!Buscar la libertad! .El corazón late frenéticamente .La mente se defendía .Mis pensamientos bullían en busca de solución. Mis miembros se habían amotinado .Mis sentimientos rasgan mis venas .La fortaleza está siendo vencida. Mientras el frio cañón de la muerte paralizaba la razón.
El rostro del vidrio cambio de nuevo .La expresión que escupió era amarga .Un sabor acre invadió mi paladar .Ya no quise sentir más .Había perdido la  batalla .Cerré mis deseos y me acomode entre mis sesos, confundido espere el final.
Afuera el campo verdeaba en fina garua .El dedo rebelde jalo el gatillo .Una ruda explosión sacudió mi alma. Mis tímpanos se paralizaron .Moría sujetado a un pensamiento: “cuan cruel e infame es la muerte, cuando llega sin ser invitada, a la fiesta de la vida” .Luego no sentí nada más.
De pronto tome conciencia de mi cuerpo! Sentía de nuevo mis miembros! .Sorprendido abrí los ojos .e incrédulo vi desangrarse en mil añicos el rostro del espejo.
Una sensación de paz cubrió mi cuerpo. Me incorpore .Otra vez volvía a sentirme a mí mismo, Salí de la habitación .Sonreí sintiendo mis impulsos y camine entre los rayos del sol .Una luz agradable invadía mi ser .El aire campestre, dibujo, conmigo  ,una sonrisa al canto nuevo de la vida.
                     
                               F I N

REFERENCIA DEL AUTOR: Luis Tejada Rivera.Filosofo y literato,escritor,docente de escritura 
                                                     creativa y literatura latinoamericana.

Copyright©derechosreservadosluistejadarivera, 1983

LIBRO TECNICAS NARRATIVAS Y TIPOS DE NARRADORES


El mundo contemporáneo de los tipos de narraciones y sus técnicas narrativas
Enviado por JOHN MOLINARES ARROYO




1.     Resumen
2.     Introducción
3.     Desarrollo
Uno de los géneros más importantes dentro de la literatura es la narración.  En este trabajo podrás encontrar en una forma clara y concisa todos los aspectos relacionados con este mundo, la definición, su estructura, sus elementos, las clases de narración, ejemplos de narraciones y por último una serie de actividades entretenidas que te permitirán entrar a este mundo tan maravilloso.
El género narrativo es una expresión literaria que se caracteriza porque se relatan historias imaginarias o ficticias (sucesos o acontecimientos) que constituyen una historia ajena a los sentimientos del autor. Aunque sea imaginaria, la historia literaria toma sus modelos del mundo real. Esta relación entre imaginación y experiencia, entre fantasía y vida es lo que le da un valor especial a la lectura en la formación espiritual de la persona.
La diferencia fundamental entre el mundo real y el de la narración, radica en el hecho de que nuestro mundo es evidente, en cambio en una narración el mundo es también artísticamente real, pero no existe verdadera y exteriormente, sino que es creado a través del lenguaje, es decir, el mundo narrativo es un mundo inventado. Este mundo creado está formado por personajes, acontecimientos, lugar y tiempo en que suceden los hechos.
Con el presente trabajo realizado de una buena y larga investigación, ayudado por muchos autores bibliográficos, les presento una visión más allá, muy profunda, de una gran tarea ardua, durante varios meses de trabajo en ella, de los que pocos conocen en el aspecto literario sobre los tipos de narración y las técnicas narrativas contemporáneas.
Las técnicas narrativas son aquellas en las cuales se narra algo acerca de un tema sugerido o creado; estas técnicas tienen muchos usos cuando del estudio de la personalidad se trata, existen muchas formas ideadas con este fin, y permiten la posibilidad de crear otras nuevas que pueden ser elaboradas a partir de los intereses del investigador; esta es una ventaja que ofrecen dichas técnicas. El valor de las técnicas narrativas se restringe, igual que ocurre en muchas de las técnicas proyectivas, a la obtención de información que carece de validez y fiabilidad normativa, pero resulta muy útil a los fines del trabajo con un sujeto concreto.
La interpretación de las técnicas narrativas centra su interés en valorar el grado de aceptación de sí mismo que muestra el individuo, y conocer la existencia de conflictos al comparar el concepto privado del individuo sobre sí mismo con su concepto social del yo, y el cómo él cree que lo ven los demás. También, el interés de la interpretación puede centrarse en el grado de aceptación de sí mismo que muestra el individuo, y el valor que le da a su vida y al futuro. La interpretación es cualitativa, individual, y está sujeta a la situación de cada caso en particular, y por lo tanto a los temas que se escojan.
La descripción narrativa que hace el individuo concierne al sí mismo, y ese es el valor de las técnicas que se proponen estudiar en este epígrafe. Estas obligan al sujeto a centrar su atención en el modo de cómo el individuo se ve a sí mismo y ve a los demás; estas técnicas reflejan la influencia de la psicología fenomenológica, en el estudio de la personalidad mediante técnicas proyectivas, que atiende fundamentalmente a la forma en que el individuo percibe los acontecimientos de su vida.
Propongo profundizar en el mundo de la narrativa a través de este estudio propuesto e investigado de dos géneros: El cuento y la novela corta. Si te gusta leer o escribir, seguro que disfrutarás conociendo sus secretos. Aquí te ofrezco un conjunto de herramientas para que puedas incrementar tus habilidades a la hora de desarrollar relatos literarios. Se centra especialmente en ellos con los que suelen iniciarse los autores noveles y que les plantean sus primeros desafíos.
Abordaremos aspectos como los diferentes tipos de narrador, las sensaciones, las emociones, los sentimientos, etc. y cómo se reflejan en los textos literarios. Aprenderás a construir personajes, a trabajar los diferentes géneros, a estructurar las escenas y darle ritmo a tu narración.
Cuando leemos una historia, emprendemos un viaje de la mano del narrador, escuchamos su voz. Sólo sabemos lo que él nos dice. El lector accede a un mundo imaginario. Para que esto ocurra, el narrador debe crear una simbiosis con los hechos que narra. De lo contrario, el lector se distraerá de la historia y fijará su atención en las variedades atípicas de la narración, y perderá el hilo secuencial.
·         Al individuo se le orienta hacer una composición o narración acerca de….
·         Se pueden aplicar en sujetos de distintas edades y no tienen límite de tiempo.
Los temas son diversos, se pueden crear muchos más; y se puede escoger uno solo para indicar la narración o varios de ellos, todo está en dependencia del interés del estudio.
El análisis literario es una tarea difícil, pero no imposible.
Cuando nos enfrentamos a una obra literaria nos preguntamos ¿qué es lo que debemos apreciar?, ¿qué debemos tomar en consideración para estudiarla? La clave está, en primer lugar, en reconocer que esa obra literaria posee unas características que la hacen ser distinta a otros textos escritos. Esas características provienen de la literatura.
La literatura es el arte cuyo fin es la expresión de la belleza por medio del lenguaje, una obra literaria es una obra de arte, porque emplea el lenguaje de una forma distinta a como se emplea en un texto que no es literatura con la literatura.
El autor selecciona las palabras, les puede otorgar un significado indirecto, subjetivo, distinto al que comúnmente utilizamos. También las puede organizar, darles forma, hacer que se escuchen melodiosas, o inventar con ellas y crear mundos de ficción. Todo esto es crear arte con las palabras, crear literatura.
Recuerda, el análisis literario consiste en el estudio de los elementos constituyentes de un texto literario sobre la base de unos conocimientos teóricos para llegar a conocer cómo funcionan. En este proceso de análisis es muy importante la selección del género literario.
Veamos este ejemplo:
Paula-Mamá
Desde allí, recostada de la baranda del balcón, podía observarla. Se encontraba metida en el río, justo en el centro y el agua le llegaba hasta la cintura. Sin embargo, a pesar de la distancia, podía ver sus zapatos inmensos a través del agua cristalina. Aquellos zapatos de cuero negro que habían perdido su forma natural, porque ahora se ajustaban maravillosamente a la fisonomía de los pies de Mamá: anchos, anchísimos, reveladores de callos y juanetes de toda una vida.
También desde allí podía observar sus ropas, tan secas como sus pies. El sol hacía resaltar el vestido de medio luto con sus mangas hasta los codos, abierto al frente, con grandes botones nacarados y ajustado por el cinturón, que nunca faltaba. Se trataba del mismo vestido de siempre, que si se alteraba era para alargar o acortar una pulgada las mangas, hacer más fino o más ancho el cuello, o añadir algún detalle como una puntilla de algodón, un bolsillo, o un clavel prendido al pecho.Así, recostada de la baranda, mientras la miraba extasiada, podía escuchar a mi madre que observándola a mi lado, recitaba su plegaria habitual:
-¡Dios mío, dame serenidad para enfrentarme al momento cuando Tú decidas llevártela! ¡Dame tranquilidad, Padre Santo!-
Entonces, Mamá levantó su brazo en alto para saludarme ycomenzó a moverse. Yo corrí desesperada. Bajé rápidamente las escaleras semicirculares como tratando de acortar mis pasos para acelerar el tiempo.
Sin embargo, podía verme a mí misma detenida, fija la mano derecha en el pasamano y la izquierda contorsionándose en un saludo, en un gesto casi infantil: de lado a lado, de lado a lado. Ella continuaba saliendo del río. ¡Sus pies de roca, su cuerpo de ébano y algodón! Yo le gritaba.
- ¡Mamá! ¡Mamá! , y ella me respondía-¡Nena!
Desde entonces, no recurrí más a los recuerdos. (Amalia Rivera 26).
Voy a referirme únicamente a todo lo concerniente a la parte de Narrador, Narración, y a sus técnicas narrativas. Pregunto ¿es lo mismo narrador que narración?
Narrar es desarrollar sucesos en el tiempo y en el espacio, sin tener que estar definidos o narrados. El narrador es el que vincula el tiempo y el espacio. El narrador es la persona que cuenta una historia. Tanto el lector como el autor son elementos externos del propio relato: son extra-textuales, pertenecen al mundo de la realidad. El narrador vincula el relato con el lector, es el que establece los vínculos según su postura y según donde esté ubicado. Por eso cumple una función básica.
El punto de vista que adopta quien cuenta la historia se convierte en la luz que alumbra a los personajes y sus acciones.
Para poder abordar el tema les hablo de la narrativa como uno de los géneros literarios, asociamos inmediatamente este término con el cuento y la novela. Sólo cuando tratamos de definir qué es un cuento, por ejemplo, empezamos a comprender la complejidad que implica el término narrativa. En una primera aproximación podemos decir que narrativa se refiere a un proceso de comunicación mediante el cual un autor crea personajes para expresar ideas y emociones. En los textos académicos de teoría literaria se extiende normalmente el concepto de narrativa a toda obra que describe un hecho; y se entiende por hecho todo acontecer objetivo o subjetivo, exterior o interior a un personaje. De un modo más preciso, nosotros podemos decir que con narrativa hacemos referencia a un relato que consta de una serie de sucesos (la historia), a través de la representación humana (el narrador, los personajes) y con posibles comentarios, implícitos o explícitos, sobre la condición humana (el tema).
Hablemos del narrador es un ser creado por el autor, un ente de ficción. Que se clasifica como observador o agente, que los puntos de vista gramaticales que puede utilizar para narrar son primera, segunda o tercera persona, que puede poseer un grado de conocimiento de la historia total o parcial, y que resulta interesante estudiar su focalización, es decir, quién es y qué ve.
·         Narración real
Tipo de narración que se basa en hechos reales y verídicos.
·         Narración Imaginaria
Tipo de narración que se basa en hechos ficticios o en la imaginación del hombre.
·         Proceso narrativo y el tipo de final:
Debes tener en cuenta que ruta, orden, lleva la trama o narración y que tipo final se vive en la historia.
1. El proceso narrativo:
    El proceso narrativo, o sea, el orden de la trama o narración, puede ser:
·         Desde el inicio (ab initio o ab ovo): si la obra se presenta en un orden lógico, desde el principio, desde el origen de los acontecimientos.  Se narra linealmente.  Esta narración lineal o cronológica fue la forma más tradicional en la narrativa en los períodos anteriores a la literatura contemporánea.( explicada más afondo más adelante)
·         Desde el medio (in media res): si la obra comienza a partir de lo que cronológicamente sería el medio o el nudo de la narración. Significa "en medio del asunto".  Indica que los acontecimientos se nos presentan o narran cuando ya la mitad de los hechos ha acontecido. ( explicada más adelante a fondo )
·         Desde el final (in extrema res): si se empieza narrando el desenlace.  Los acontecimientos se cuentan a partir del final y hacia atrás.( explicada más adelante a fondo )
Debemos decir en qué orden se presenta la trama y comprobarlo, sustentando con las acciones.
2. El tipo de final:
Según el desenlace, la obra puede presentar un final abierto o cerrado
La obra presenta final abierto si  quedan cabos sueltos con respecto a los protagonistas y a  la acción central; es decir, si el lector tiene la libertad de imaginar o sugerir el final o desenlace a su manera, pues el autor no lo presenta.  El autor no define el final para permitir que el lector lo sugiera. Se lleva al lector al borde de la evidencia y luego se le suelta, dejándolo en suspenso.  Ejemplos: El Coronel no tiene quien le escriba, El desván, El ahogado, La boina roja.
El final es cerrado si no quedan cabos sueltos, pues el autor presenta el desenlace o solución de las acciones y los personajes principales. La obra tiene un final cerrado cuando está acabada en  sí misma, cuando el desenlace resuelve el problema de la trama central, cuando nada sugiere continuación o ambigüedad de interpretación.  Se presenta cuando se redondea el tema y se completa la acción; cuando en su desenlace se resuelven los destinos de los personajes básicos y se decide la suerte de los hechos.  No quedan hilos narrativos sin resolver que permitan o sugieran una continuación; o sea, la obra se cierra en forma definitiva.  Por ejemplo, en La Gitanilla, La Ilustre Fregona, Yerma, La Odisea, La Vorágine, Doña Bárbara.
Debemos anotar si la obra  presenta final abierto o cerrado y explicar por qué; esto es,  sustentarlo con los hechos de la trama.
2. EL PUNTO DE VISTA DEL NARRADOR CONTEMPORANEO:
En la novela contemporánea el narrador omnisciente desaparece, el narrador no quiere saberlo todo, más bien deja que los personajes presenten ellos mismos la acción, tal como la perciben desde personal su punto de vista.
Los novelistas actuales utilizan las siguientes técnicas:
·         La perspectiva absoluta: Es la técnica que consiste en que diferentes personajes narran la misma historia en primera persona, como si fuera una autobiografía.
El personaje no alcanza a saberlo todo. El solamente conoce lo que ha vivido y visto, no, lo que ocurrirá.
·         La perspectiva múltiple: Es la técnica que consiste en que diferentes personajes narran la misma historia desde sus diferentes puntos de vistas.
Una misma historia puede parecer cinco historias diferentes según la hayan vivido cinco personas.( desarrollada más adelante)
·         Clasificación del narrador: Desde dónde mira el narrador.
El punto de vista que adopta quien cuenta la historia se convierte en la luz que alumbra a los personajes y sus acciones.
Podemos clasificar el narrador desde varios ángulos distintos:
·         1. Narrador protagonista:
Narrador y personaje están fundidos en uno. El protagonista nos cuenta con sus palabras, en primera persona, lo que hace, siente, piensa, u observa. Cuando el narrador cuenta lo que ve y hace, la narración es externa y objetiva. Cuando emite sus pensamientos, sentimientos y elucubraciones, la narración es interna y subjetiva.
Cuando el protagonista habla consigo mismo es llamado monólogo interior, que presenta la oportunidad de expresar los desórdenes de la mente, miedos e ilusiones.
·         2. Narrador testigo:
El narrador no es el protagonista, sino un personaje secundario que nos cuenta las andanzas del primero; puede usar la primera o la tercera persona. Esta forma de narrar no da acceso a la vida interior de los personajes más que de una manera limitada, ya que sólo puede referirse a lo que piensan o sienten por lo que expresan sus palabras y gestos.
·         3.  Narrador omnisciente:
Es un dios en la historia. Lo sabe todo: lo que los personajes sienten, piensan y hacen; lo que deberían haber hecho; lo que soñaron, sus recuerdos y lo que no recuerdan también. Penetra en el interior de la conciencia de los personajes, devela su personalidad y, en ocasiones, puede juzgarlos. No tiene límites de espacio o tiempo, puede narrar el pasado y el futuro e incluso estar en varios lugares a la vez.
4. Narrador cuasi-omnisciente:
Es parecido a lo que hace una cámara de video: puede observar a los personajes, sus gestos y reacciones, pero será el lector quien interprete sus emociones. Por ejemplo, se puede presentar al personaje despertándose violentamente en medio de la noche, pero para saber el contenido de su pesadilla es necesario que se la cuente a alguien. Este narrador no es un testigo porque puede estar en donde nadie puede llegar.
·         5.  Narrador observador:
Es el narrador que no participade los hechos que narra, no es un personaje de la historiaque presenta, sin embargo, aunque mantiene ciertadistancia de los hechos que cuenta, los conoce y lospuede presentar con lujo de detalles. Otro nombre paraeste narrador en la teoría de la narratología es narradorextradiegético (fuera de la historia).
Miremos un ejemplo:
Ejemplo:
El nacimiento de Arunret fue el acontecimiento quetodos esperaban. Al reunirse para determinar la forma depreservar en un solo ser todo el poder aprendido por siglos, hubo disputas, gritos, maldiciones. Hubieran preferido un serandrógino que de alguna manera fuese la suma de lospoderes tanto femeninos como masculinos y que careciera delas debilidades de unos y otros. Éste tendría la capacidad deauto engendrar seres similares a él con sólo desearlo, con sóloobservar detenidamente una gota de sus fluidos corporales.Así se iría poblando el cosmos nuevamente y los antiguosdioses, cansados de peripecias ancestrales, tomarían eldescanso deseado sin el sobresalto continuo de determinar eldestino de todo ser viviente. ("Arunret" Carmen Zeta Pérez39).
·         6. Narrador agente:
Es el narrador que sí participa de loshechos que narra. En ocasiones es un testigo, en otras, uno de los protagonistas. Es un narrador que está muycerca de los hechos que narra por su participación comopersonaje. Pero por esta misma razón, puede que noconozca todos los ángulos de la historia, porque narradesde su perspectiva personal, sin incluir la de los otros.Otro nombre para este narrador es narradorintradiegético (dentro de la historia).
Ejemplos:
·         La primera vez que los vi fue en el Paseo Marítimo.No diré que parecían dos tortolitos, porque él tendría unostreinta y cinco y ella un poco menos, pero sí que eran laimagen viva de la pareja que se lleva bien y para eso no erapreciso que caminaran abrazados o se detuvieran cada veintemetros para besarse. Ramírez me preguntó si los conocía, yante mi negativa por sobre el bocadillo de jamón, qué raroche, son compatriotas tuyos, como si yo estuviera obligado aconocer todo el espinel del exilio, y en vista de mi ignoranciacompletó el informe, él era arquitecto y se llamaba MatíasFalcón, ella diseñaba, Patricia Arce. ("Balada" MarioBenedetti 95)
·         Mi madre era una mujer que tenía grandes los ojos y hacía llorar a los hombres. A veces se quedaba callada porlargos ratos y andaba siempre de frente al mundo; peroaunque está en contra de la vida, a mí que nací de ella, nuncame echó de su lado. Cuando me veían con ella, toda la gentequería quedarse conmigo: "Te voy a robar, ojos lindos", medecían los dependientes de las tiendas. "Déjela unos meses alaño acá, en el verano, no es bueno que esa niña viaje tanto",le habían pedido por carta unas tías. Pero mi madre nuncame dejaba. ("Una semana de siete días" Magali García Ramis111)
·         7. Narradores múltiples: Diversas voces que entregan el relato, desde distintas perspectivas. Muchas veces sin previo aviso, lo que dificulta la tarea del lector(a). (Perspectiva múltiple).
A mí me gusta este tipo de narración para algunas novelas, porque es una manera de conocer el punto de vista y lo que piensa cada personaje, y mejor aún si son los protagonistas; yo creo que sobre todo en las de tipo romántico o con una historia de amor agradecería el narrador múltiple, porque te mueres por saber lo que piensan los dos! Es muy genial enterarte de todo desde varias perspectivas y conocer mejor a los protagonistas.
La narrativa múltiple es un estilo impactante y efectivo. Se utilizan múltiples narradores para contar una historia. Una narrativa múltiple común es elegir varios personajes para contar la historia en primera persona. Por ejemplo, la historia acerca de una familia estadounidense misionera que vive en el extranjero puede contarse con gran fuerza al colocar a la madre, al padre y al hijo como narradores. Se debe tener cuidado para no confundir al lector al dejar claro quién está hablando en cada momento, pero la narrativa múltiple puede añadir profundidad y matices a la historia al contarla a través de los ojos de los personajes que difieren en edad, género y disposición. Una forma fácil de evitar confusión en los lectores es especificar un narrador para cada capítulo de la historia, y cambiar al narrador en cada capítulo.
Ejemplo:
" Todavía llevaban pantalón corto ese año aún no fumábamos, entre todos los deportes preferían el fútbol, y estábamos aprendiendo a correr olas, a zambullirnos desde el segundo trampolín del Terrazas, y eran traviesos, lampiños, curiosos, muy añiles y voraces. Ese año cuando Cuéllar entró al colegio Champagnat…"
Mario Vargas Llosa – "Los cachorros".En este ejemplo observamos que se mezclan la 1ª y 3ª persona indistintamente.
·         8. Perspectiva absoluta:
A través de esta técnica narrativa, un personaje relata la historia en primera persona, como si fuera una autobiografía.
"Mi madre no sabía leer ni escribir; mi padre sí, y tan orgulloso estaba de ello que se lo echaba en cara cada lunes y cada martes, y con frecuencia, y aunque no viniera a cuento, solía llamarla ignorante, ofensa gravísima para mi madre, que se ponía como un basilisco…"Camilo José Cela – "La familia de Pascual Duarte"
·         9. Narrador disfrazado: Un tipo de narrador muy curios, Es un narrador en 1ª persona disfrazado de 3ª no omnisciente. El ejemplo es La peste De A. Camus. El narrador, que parece expresarse en tercera persona, y que creíamos completamente ajeno a la narración, se revela hacia el final de la obra como uno de los personajes principales.
·         10. Narrador inexistente: Pues eso, no hay nadie que cuente la historia. El modo a mi parecer más sencillo de hacer una novela sin narrador es por medio del diálogo. Este ejemplo ya puede encontrarse en la obra anónima de mediados del s. XVI El viaje de Turquía. Compuesta a partir de diálogos sin acotaciones. Otro tipo es construir la obra a base de artículos o informes que, al ser unidos por el lector, den forma a la historia. 
Hay una ausencia marcada de una voz narradora, y así el lector tiene que interpretar la historia a través del diálogo, como en las películas. Sin un narrador, Puig tiene que usar otras técnicas para contar su historia. Para demarcar cambios temporales, usa varios puntos suspensivos.
-Sí, y a veces no. Hasta que se fue a vivir del todo con el redactor.
-¿De qué tendencia era el redactor?
-No, ella siempre había sentido la necesidad del cambio. Bueno, sabes que es tarde, ¿no?
-Ya las dos de la mañana.
-Mañana te la sigo, Molina.
-Estamos en París, hace ya unos meses que los alemanes la tienen ocupada. Las tropas nazis pasan bien por el medio del Arco del Triunfo.
En todas partes, como en las Tullerías y esas cosas, está flameando la bandera con la cruz esvástica. Desfilan los soldados, todos rubios, bien lindos, y las chicas francesas los aplauden al pasar. Hay una tropa de pocos soldados que va por una callecita típica, y entra en una carnicería, el carnicero es un viejo de nariz ganchuda, con la cabeza en punta, y un gorrito ahí en el casco puntiagudo.
-Tengo como pudor.
-Bueno... con los sentimientos muy profundos, creo que pasa siempre así.
-Yo estaba con otros amigos, dos loquitas jóvenes insoportables. Pero preciosas, y muy vivas.
-¿Dos chicas?
-No, cuando yo digo loca es que quiero decir puto. Y una de estas dos.
·         12. Flujo de la conciencia o corriente de la conciencia:
El relato transcribe el fluir de la conciencia de un personaje, procurando registrar fielmente su evolución. El discurso, por lo tanto, no se desenvuelve conforme a una coherencia lógica, sino que presenta el desorden en la exposición, dando a conocer recuerdos, ideas, el presente, circunstancias o frases sin terminar, como se producen al interior del pensamiento.
Ejemplo:"Tengo que encargarme de ese anuncio después del funeral. ¿Escribí Ballsbridge en el sobre que usé para disimular cuando ella me descubrió escribiéndole a Marta? Espero que no esté tirado en la oficina de cartas sin reclamo. Estaría mejor afeitado. Barba que ya sale gris. Esa es la primera señal cuando los pelos se vuelven grises y viene el malhumor. Hilos de plata entre el gris. Me pregunto cómo tiene el tino de declararse a una muchacha. Vamos, vivamos en el cementerio… podría emocionarla al principio cortejar la muerte"…
James Joyce - Ulises.
Conocimiento de la obra:
·         a. Total:
Es aquel narrador que conoce todo con respectoa los acontecimientos y los personajes sobre los cualesnarra y lo presenta con lujo de detalles. Es decir, poseetodo el conocimiento (omnisciencia), inclusive puedenarrar los pensamientos de los personajes. Este narrador es el tipo de narrador "tradicional", el más antiguo. Generalmente los narradores clasificados como observadores poseen un grado de conocimiento total dela historia.
Puedes observar como ejemplo el cuento "Arunret"de la autora Carmen Z. Pérez, primer ejemplo que tenemos, Se tratade un narrador observador (no es un personaje de lahistoria), que aunque mantiene cierta distancia con ellector, sabemos que su conocimiento es total porqueconoce todos los detalles en torno a la creación, la vidade Arunret y el comportamiento de los dioses.
·         b. Parcial:
Es cuando el narrador presenta una perspectiva limitada de los acontecimientos. Estoocurre generalmente cuando los hechos los cuenta unpersonaje. El grado parcializado del conocimiento de lahistoria también puede ser una combinación detestimonios o relatos de narradores agentes (en unmismo relato), que unidos constituyan o creen unahistoria ambigua puesto que presenta distintasperspectivas de la realidad. La ambigüedad es unacaracterística de los relatos modernos. Los narradores agentes poseen generalmente un grado de conocimiento parcial de la historia, porque son personajes que sóloconocen su situación y su mundo particular. Unnarrador observador también puede poseer un grado deconocimiento parcializado cuando no ofrece detalles ni aclara dudas sobre acciones determinantes en el cuento.
Por ejemplo:
la niña narradora del cuento "Una semana de siete días" de Magali García Ramis posee un conocimiento parcializado de los hechos que narra puesto que se trata de una niña de unos cinco o seis años de edad que presenta los hechos desde su perspectiva infantil y no puede explicarlos como lo haría un adulto.
Punto de vista gramatical: (tiempo verbal del narrador)
·         a. Primera persona:
Es cuando el narrador utiliza el índice de la primera persona gramatical (yo, nosotros -as). El empleo de este índice supone mayor cercanía allector y le ofrece al texto un matiz escénico. En muchasocasiones nos encontramos frente a un personaje que nos presenta una historia de la que fue protagonista. El empleo de la primera persona viene acompañado del uso de la tercera y la segunda. Es decir, el personaje habla acerca de sí mismo y de los demás.
Ejemplo:
"Me he casado con un descuartizador de aguacates. Ya comprenderán que mi matrimonio es un fracaso. Cuandoconocí a mi marido yo tenía diecinueve años. Porentonces estaba convencida de que el día más hermoso enla vida de una muchacha era el día de su boda, y cada vezque veía una novia me ponía a moquear de emoción comouna tonta. Ahora tengo cuarenta y tres años y no medivorcio porque me da miedo vivir sola. ("Mi hombre"Rosa Montero 304).
·         b. Segunda persona:
Es cuando el narrador emplea elpunto de vista gramatical de la segunda persona (tú, ustedes). Si el narrador se dirige a una persona enparticular y conversa con ella, está empleando estasegunda persona. Es el índice del interlocutor. Esteíndice personal no es común en la literatura en general, pero sí lo podemos encontrar en cuentos y novelascontemporáneas.
Ejemplo:
¿Que si me acuerdo? Se acuerda el Barrio entero siquieres que te diga la verdad, porque eso no se le va aolvidar ni a Trompoloco, que ya no es capaz de decir nidónde enterraron a su mamá hace quince días. Lo quepasa es que yo te lo puedo contar mejor que nadie por esacasualidad que tú todavía no sabes. Pero antes vamos apedir unas cervezas bien frías porque con esta calor deldiablo quién quita que hasta me falle la memoria. ("Lanoche que volvimos a ser gente" José Luis González 24.)
·         c. Tercera persona:
Corresponde al uso de la tercerapersona gramatical (él o ella, ellos o ellas). Es el índicemás utilizado en la literatura y el más tradicional. Escuando hablamos acerca de los demás.
Ejemplo:
A las siete el dindón. Las tres beatísimas, con unoscuantos pecados a cuestas, marcharon a la iglesia arezongar el ave nocturnal. Iban de prisita, todavía elséptimo dindón agobiando, con la sana esperanza deacabar de prisita el rosario para regresar al beaterío yechar, ¡ya libres de pecados! el ojo por las rendijas y saberquién alquilaba esa noche el colchón de la Gurdelia ¡LaGurdelia Grifitos nombrada! ¡La vergüenzade los vergonzosos, el pecado del pueblo todo! ("Tiene lanoche una raíz" Luis Rafael Sánchez 21).
·         b-  Focalización:
Es el estudio del narrador como ojo focalizador que ve y percibe las cosas que narra de una manera en particular. Nos referimos con este término a una característica del texto narrativo que consiste en adoptar un punto de vista desde el cual se relata. El término "focalización" provienede los campos de la fotografía y el cine. Es un término técnico y se refiere a la relación entre la "visión", el que ve y lo que ve. Cualquier "visión" que se presente en un texto narrativo tiene un fuerte efecto manipulador. La focalización permite el estudio de ese efecto. Entre todos los aspectos que pueden estudiarse de la focalización, sólo trabajaremos con ¿Quién ve? (La caracterización del narrador) y ¿Qué ve? (El foco de atención del narrador, de lo que nos habla constantemente).
Focalización: modo concreto del narrador para que la acción se perciba de una forma determinada. Grado de restricción de información. Ángulo específico del cual se percibe la acción.
Genette propone tres tipos de focalización. Él introduce el término de focalización:
1. Focalización cero: se caracteriza porque nunca se indica el punto de vista de los personajes, corresponde a la narración Omnisciente: conoce todo respecto al mundo representado. Puede influir en el lector. Trata de ser objetivo. Es una especie de Dios
2. Focalización interna: es cuando corresponde a los personajes. La narración es hecha desde adentro de la historia, en cuyo caso el narrador es un personaje de la misma, y puede ser un protagonista o un personaje secundario. Puede ser fija si todo está visto por un solo personaje, variable si el personaje focalizador varía según episodios, o múltiple si un mismo acontecimiento es visto por distintos personajes.Puede ser un narrador Homodiégetico o aquiescente es parte de la historia, interviene en los sucesos narrados, pueden ser: Protagonista: cuenta su propia historia, en primera persona. Personalizado y subjetivo. Se produce una coincidencia entre narrador y protagonista.
- Focalización fija: La focalización interna puede corresponder a la ubicación de un único personaje.
- Focalización múltiple: Varios personajes describen, desde sus particulares perspectivas, el mismo acontecimiento.
·         Focalización externa: el focalizador es un agente que está fuera de la historia. Los personajes actúan ante el narrador. La narración es hecha desde afuera de la historia, en cuyo caso el narrador no forma parte de la trama, se ubica fuera de los personajes y fuera de los sucesos. Por eso narra en tercera persona, es aquella en donde el narrador es un Heterodiégetico: no forma parte del relato, 3ºpersona, mayor objetividad y distancia. Cuenta el acontecer desde fuera:
Focalización.- Para este aspecto, vamos a eliminar la opción de la focalización externa, porque el narrador que aquí corresponde es deficiente, o sea que no conoce mas que lo que ve o escucha, se encuentra limitado entonces: este no es el caso del narrador de El reino de este mundo. Después tenemos qué eliminar a la focalización interna (incluidas la focalización fija, variable y múltiple), a la que corresponde el narrador aquiescente porque narra su propia historia: este concepto no encaja en la novela aquí expuesta. Sólo resta una, que la focalización cero, a la que corresponde el narrador omnisciente, que lo sabe todo: esta focalización sí coincide con la novela de Carpentier.
Ejemplo:
Vine para el patio con mi sombrero a escoger el lugar dondeesperar a papá. ¡Eh! ¿Adónde va ese tan emperifollado? ¿Secreerá que es un Mundito Gutiérrez?". Dijeron las gallinasen cuanto me vieron salir. Pero yo no les hice caso y le dije alos claveles de las diez que abrieran hoy a las nueve, y algalán de la noche que echara perfume de día, y a lasmariposas que estuvieran vigilando para volar en cuantoaparezca papá, y a los gatos que casara cada uno un ratón ylo recibieran con él en la boca para que vea qué buenoscazadores son.
……………………………………………………………….
Ya mi padre atraviesa el palmar, es casi tan alto como laspalmas, que han corrido hasta el borde del trillito y loaplauden. Las biajacas en el arroyo saltan. El caballoblanco es enorme y ya se ve que papá viene sonriendo y a míse me salta el primer botón de la camisa de tanto que mecrece el pecho. ("Bajo el sauce llorón" Senel Paz 13,18).
·         El nivel de la historia narrada: (concepto).
Un cuento (o cualquier relato narrado) posee dos niveles básicos: el nivel de la historia y el nivel del discurso.
·         El nivel de la historia:
El teórico Tzvetan Todorov identifica el nivel de la historia con el conjunto de los acontecimientos relatados o los hechos que constituyen la historia. Cuando trabajamos con el nivel de la historia nos preguntamos: ¿qué ocurrió?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿quiénes participaron?, ¿cómo ocurrió?, etc.
El nivel de la historia puede llamarse también el nivel del contenido o de la "fábula", en el sentido de la teoría narratológica.
Los elementos constitutivos de un cuento que pueden tomarse enconsideración al momento de analizarlo desde la perspectiva de la historia narrada son el asunto, la morfología de las acciones, los personajes, los actuantes, el ambiente (especialización, temporalización), el tiempo de la historia, el tema, el título, etc.
·         El nivel del discurso: (concepto).
En segundo lugar tenemos el nivel del discurso. El nivel del discurso se refiere a la manera, la forma, en que se narra o presenta la historia. El análisis bajo este nivel incluye las técnicas narrativas y todos los recursos propios del arte de narrar. Entre las múltiples preguntas que podríamos hacernos se encuentran: ¿quién narra la historia?, ¿cómo la relata?, ¿utiliza la descripción?, ¿emplea eldiálogo?, ¿emplea el lenguaje poético?, ¿describe hechos reales, idealizados, fantásticos, real maravillosos?, etc.El nivel del discurso puede llamarse también como el nivel de la forma.
Al analizar un cuento desde la perspectiva del discurso podemos estudiar elementos como el narrador (clasificación, grado deconocimiento, punto de vista y focalización), discurso directo o indirecto (estilo escénico o panorámico, monólogo interior), analepsis o prolepsis ("flash back, "ralentí"), tiempo del discurso, figuras de retórica y de construcción, estilo cinematográfico, "collage", final abierto, realismo versus idealismo, futurismo, realismo mágico y otros.
Collage En las obras se incluyen: Cartas, imágenesgráficos.
Discurso directo: Sirve para reproducir textualmente las palabras de un personaje.
 Ejemplo: Juan pensó: "aquí no aguanto yo dos días".
Discurso directo libre: El narrador  recoge las palabras o pensamientos de los personajes como si fuera en estilo directo; pero, en este caso, las palabras se insertan sin los nexos y sin las marcas tipográficas.
Ejemplo "La situación era caótica. Allí no aguantaba él dos días.
Discurso indirecto: En este caso se acomodan las palabras de alguien a una nueva situación comunicativa
Ejemplo:   "Juan pensó que allí no aguantaba él dos días
 Discurso indirecto libre: Es aquel que  no  emplean un verbo introductor.
 Ejemplo:" Ella se acercó ¿Había alguien ahí?"
Tipos de narrador:
Punto de vista o Posición del narrador
Con la narrativa del siglo XX, se producen cambios en el llamado "Punto de vista". Punto de vista es el ángulo de visión, el foco narrativo, el punto óptico en que se sitúa un narrador para narrar su historia. Recibe varios nombres como perspectiva, foco de narración, visión.
Se pueden hacer varias clasificaciones de la posición del narrador, según los autores:
Una primera clasificación diferencia cuatro focos de narración:
Esta es en forma general.
1. Primera persona: un personaje cuenta su propia historia.
2. Primera persona observadora: un personaje narra en primera persona una historia que ha observado, él no está involucrado.
3. Narrador-Observador: el narrador no penetra en la conciencia de los personajes ni hace comentarios propios. Observa pero se abstiene a los comentarios, poniéndose a la misma altura que el lector.
4. Narrador omnisciente: escribe en tercera persona.

- Otros establecen una triple focalización:
1. Visión "por detrás": típica de la narrativa hasta el siglo XX, supone un narrador que conoce todo, narrador omnisciente.
2. Visión "con": el narrador sabe lo mismo que los personajes. Uno de ellos se convierte en el centro del relato, empleando una primera o tercera persona.
3. Visión "desde afuera": el narrador se limita a contar lo que ve.
Friedman divide los puntos de vista en:
1. Omnisciencia editorial: el narrador se inmiscuye en la historia.
2. Omnisciencia neutral: el narrador utiliza la tercera persona de un modo impersonal, no interviene directamente.
3. El Yo como testigo: un personaje narra en primera persona, apenas conoce los pensamientos de los demás personajes.
4. El Yo como protagonista: también llamado narrador protagonista. Habla de sus pensamientos, etc.
5. Omnisciencia multi-selectiva: la historia llega directamente a través de la conciencia de los personajes, no hay narrador.
6. Omnisciencia selectiva: el punto de vista gira en torno a un único personaje.
7. Modo dramático: se suprime el narrador. El lector debe deducir lo que piensan los personajes por sus palabras y gestos. Se busca objetividad absoluta.
8. Cámara: se intenta presentar una historia tal como lo haría una cámara fotográfica.
3- Tipos de narrador:
Un complemento de lo anterior:
• Tercera persona limitada: el narrador se refiere a los personajes en tercera persona, pero sólo describe lo que puede ser visto, oído o pensado por un solo personaje.• Tercera persona omnisciente: el narrador describe todo lo que los personajes ven, sienten, oyen… y los hechos que no han sido presenciados por ningún personaje.
Tercera persona omnisciente limitado: El autor se refiere a todos los personajes en tercera persona pero narra los hechos desde la perspectiva de un personaje concreto y lo que éste ve, siente y piensa.
• Tercera persona observadora: el narrador cuenta los hechos de los que es testigo como si los contemplara desde fuera, no puede describir el interior de los personajes.• Primera persona central: El narrador adopta el punto de vista del protagonista que cuenta su historia en primera persona.
• Primera persona periférica: el narrador adopta el punto de vista de un personaje secundario que narra en primera persona la vida del protagonista.• Primera persona testigo: un testigo de la acción que no participa en ella narra en primera persona los acontecimientos.
• Segunda persona narrativa: El narrador habla en segunda persona con lo que se produce un diálogo-monólogo del protagonista consigo mismo.
-  Narrador editor: El autor de la obra se hace pasar por el editor de la misma dando a  entender al lector que ha encontrado o le han solicitado que publique la obra. Esto permite al narrador editor salir y entrar en el juego narrativo de la obra.
Te propongo estos ejercicios de reconocimientos:
Estudia con detenimiento los narradores de los tres párrafosque se presentan a continuación. De cada uno de ellosidentifica: a) clasificación, b) punto de vista gramatical y c) grado de conocimiento de la historia.
Párrafo: 1
Los ojos penetrantes del capataz abarcaron de una ojeada el cuerpecillo en deble del muchacho. Sus delgados miembros y la infantil inconsciencia del moreno rostro en el que brillaban dos ojos muy abiertos como medrosa bestezuela, lo Impresionaron desfavorablemente, y su corazón endurecido por el espectáculodiario de tantas miserias, experimentó una piadosa sacudida a lavista de aquel pequeñuelo arrancado a sus juegos infantiles ycondenado como tantas infelices criaturas a languidecermiserablemente en las húmedas galerías, junto a las puertas de ventilación. ("La compuerta número 12" Baldomero Lilio 138).
a) ______________________
b) ______________________
c) ______________________
Párrafo: 2
Nadie me comprende. Por eso prefiero refugiarme aquí. Sí, aquí hay buenas compañías. El Maistro nunca me dice nada y deja que me lleve las revistas a mi casa, aunque tengo que esconderlas.
Todos son mentirosos, pero tengo muchísimos amigos: Tarzán,Batman, Supermán, Lulú… Todos ellos me gustan. Otros no, sonpara niños tontos. ¡Rolando el Rabioso! Es el que más me encanta.Otro poco, los Supersabios. ("Todos tienen premio, todos" Emiliano Pérez Cruz 706).
a) _________________________
b) _________________________
c) _________________________
Párrafo: 3
Cuando me relataste el sueño comenté que más bien parecíaun cuento. De primera intención no pensé en escribirlo porque noera mi sueño, lo habías soñado tú. Pero llevo varios días dándolevueltas en la cabeza o él ha estado varios días insistentementerondando, como si en realidad quisiera que lo escribiera. Esposible que no puedas reconocerlo, que le añada o le quite detalles, que lo adorne de forma distinta a como lo percibiste originalmente,que me recree en aspectos que para ti no tienen importancia; o esposible que reconozcas en él tu propio sueño y acaso te sorprenda…("El sueño ajeno" Carmen Zeta Pérez 29)
a) _________________________
b) _________________________
c) _________________________
Menciona qué focaliza el narrador en cada uno de los párrafos.
Párrafo: 1 ________________________________________
Párrafo: 2_________________________________________
Párrafo: 3_________________________________________
Instrucciones:
Lee los fragmentos de cuentos a continuación ycontesta las preguntas en torno a ellos.
Fragmento A:
Otro amanecer. La mesa puesta poco antes de la cena. Un reloj decucú. La señora bordando puntualmente en el mueble de caoba. Faltaba justo el cuarto de hora para las siete cuando el tenedor de libros, fiel a sucostumbre, salió para la esquina a comprar cigarrillos. Respondiendo a un impulso inusual, esa vez no se detuvo en la esquina de siempre, sino que siguió de largo hasta la siguiente. Al llegar a ésa no se detuvo y continuó caminando hacia la próxima, y continuó caminando hacia lapróxima, y continuó caminando hacia la próxima. Y de ese modo duró veinte años: siempre caminando hacia la próxima esquina… ("Que veinteaños no es nada" Pedro Antonio Valdez 14).
Fragmento B:
Pensar que antes nos veíamos todos los días, excepto los domingos ysábados por la tarde, y algunos domingos también, cuando celebraban cumpleaños en el barrio y nos invitaban a todos. Ella iba con su madre, llena la cabeza de lazos, cintas y cascabeles en los zapatos. No me le podía acercar, pero nos mirábamos y nos mirábamos de lejos, sonriéndonos. Y luego, ya acostado en mi cama, era cuando más la recordaba y entonces sípodíamos pasear cogidos de la mano, lo mismo por el parque que sobre los techos, los dos bajo su sombrilla roja. ("Los novios" Senel Paz 60.)
Fragmento C:
Sí, me llamo Eduardo. Usted me lo pregunta para entrar de algún modo en conversación, y eso puedo entenderlo. Pero usted hace mucho que me conoce, aunque de lejos. Como yo le conozco a usted. Desde la época en que empezó a encontrarse con mi madre en el café de Larragañay Rivera, o en este mismo. No crea que los espiaba. Nada de eso. Usted a lo mejor piensa, pero es porque no sabe toda la historia. ( "Réquiem contostadas" Mario Benedetti 39).
1. El punto de vista gramatical empleado por el narrador del Fragmento A es:
a. segunda persona.
b. primera persona.
c. tercera persona.
La clasificación del narrador del Fragmento B es:
a. agente.
b. observador.
El Fragmento en el que el narrador demuestra un grado deconocimiento total de la historia es:
a. Fragmento C.
b. Fragmento A.
c. Fragmento B.
En el Fragmento B el narrador focaliza a:
a. una niña muy hermosa que es su amiguita íntima.
b. la madre de su novia.
c. los cumpleaños que se celebraban los domingos en suvecindario.
En el Fragmento C, el narrador es un agente porque:
a. No participa de la historia.
b. es el autor del cuento.
c. es un personaje que participa en la historia.
El punto de vista gramatical que utiliza el narrador del Fragmento C es:
a. primera persona.
b. segunda persona.
c. tercera persona.
El grado de conocimiento de la historia del narrador del Fragmento B es:
a. total.
b. parcial.
En el Fragmento A, el narrador focaliza:
a. la forma particular en que un hombre se aleja de su hogar.
b. cómo un hombre va a comprar cigarrillos.
c. los movimientos de un hombre durante la mañana.
Ejercicio 4:
Lee el párrafo a continuación y contesta las preguntas.
El primero de enero de 1922, Emma Zunz, al volver de la fábrica de tejidos Tarbuch y Loewenthal, halló en el fondo del zaguán una carta, fechada en el Brasil, por la que supo que su padre había muerto. La engañaron, a primera vista, el sello y el sobre; luego la inquietó la letra desconocida. Nueve o diez líneas borroneadas querían colmar la hoja; Emma leyó que el señor Maier había ingerido por error una fuerte dosis de veronal y había fallecido el tres del corriente en el hospital deBagé. Un compañero de pensión de su padre firmaba la noticia, un talFein o Fain, de Río Grande, que no podía saber que se dirigía a la hija del muerto. ("Emma Zunz" Jorge Luis Borges 190).
1. ¿Cuál es el punto de vista gramatical empleado por el narrador?
_______________________________________________________
2. Cambia el punto de vista a primera y segunda persona.
Primera persona:
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________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________
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Segunda persona:
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________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________
3. ¿Qué efecto crea el empleo de la primera persona?
________________________________________________________
4. ¿En qué se diferencia el grado de conocimiento de la historia del
Narrador cuando emplea la tercera persona gramatical del empleo
de la primera persona?
________________________________________________________
________________________________________________________
Texto narrativo:
1. Observe la viñeta del famoso caricaturista argentino Quino y escriba, de forma narrativa, lo que ha sucedido. En el texto también debe considerar otros factores importantes en cada narración, tales como los nombres de los personajes, el nombre del bar, el nombre de la cerveza, las palabras que han podido pensar o decir la razón por la que el personaje principal está enojado y la decisión que toma después que el vaso se le rompe.
2. Escriba la misma historia desde el punto de vista del personaje principal.3. Escriba la misma historia desde el punto de vista del mesero.
Lee los fragmentos de cuentos a continuación y contesta las preguntas en torno a ellos.
Fragmento A:
Otro amanecer. La mesa puesta poco antes de la cena. Un reloj de cucú. La señora bordando puntualmente en el mueble de caoba. Faltaba justo el cuarto de hora para las siete cuando el tenedor de libros, fiel a su costumbre, salió para la esquina a comprar cigarrillos. Respondiendo a un impulso inusual, esa vez no se detuvo en la esquina de siempre, sino que siguió de largo hasta la siguiente. Al llegar a esa no se detuvo y continuó caminando hacia la próxima y continuó caminando hacia la próxima y de ese modo duro veinte años: siempre caminando hacia la próxima esquina…
Fragmento B:
Pensar que antes nos veíamos todos los días, excepto los domingos y sábados por la tarde, y algunos domingos también, cuando celebraban cumpleaños en el barrio y nos invitaban a todos. Ella iba con su madre, llena la cabeza de lazos, cintas y cascabeles en los zapatos. No me le podía acercar, pero nos mirábamos y nos mirábamos de lejos, sonriéndonos. Y luego, ya acostado en mi cama, era cuando más la recordaba y entonces sí podíamos pasear cogidos de la mano, lo mismo por el parque que sobre los techos, los dos bajo su sombrilla roja.
Fragmento C:
Sí, me llamo Eduardo. Usted me lo pregunta para entrar de algún modo en conversación, y eso puedo entenderlo. Pero usted hace mucho que me conoce, aunque de lejos. Como yo le conozco a usted. Desde la época en que empezó a encontrarse con mi madre en el café de Larragaña y Rivera, o en este mismo. No crea que los espiaba. Nada de eso. Usted a lo mejor piensa, pero es porque no sabe toda la historia.
1. El punto de vista gramatical empleado por el narrador del Fragmento A es:
a. Segunda persona.b. Primera persona.c. Tercera persona.
2. La clasificación del narrador del Fragmento B es:
a. Agente.b. Observador.
3. El Fragmento en el que el narrador demuestra un grado de conocimiento total de la historia es:
a. Fragmento C.b. Fragmento A.c. Fragmento B.
4. En el Fragmento B el narrador focaliza a:
a. Una niña muy hermosa que es su amiguita íntima.b. La madre de su novia.c. Los cumpleaños que se celebraban los domingos en su vecindario.
5. En el Fragmento C, el narrador es un agente porque:
a. No participa de la historia.b. Es el autor del cuento.c. Es un personaje que participa en la historia.
6. El punto de vista gramatical que utiliza el narrador del Fragmento C es:
a. primera persona.b. segunda persona.c. tercera persona.
7. El grado de conocimiento de la historia del narrador del Fragmento B es:
a. total.b. parcial.8. En el Fragmento A, el narrador focaliza:a. la forma particular en que un hombre se aleja de su hogar.b. cómo un hombre va a comprar cigarrillos.c. los movimientos de un hombre durante la mañana.
Ejercicio:
Lee el párrafo a continuación y contesta las preguntas.
El primero de enero de 1922, Emma Zunz, al volver de la fábrica de tejidos Tarbuch y Loewenthal, halló en el fondo del zaguán una carta, fechada en el Brasil, por la que supo que su padre había muerto. La engañaron, a primera vista, el sello y el sobre; luego la inquietó la letra desconocida. Nueve o diez líneas borroneadas querían colmar la hoja; Emma leyó que el señor Maier había ingerido por error una fuerte dosis de veronal y había fallecido el tres del corriente en el hospital de Bagé. Un compañero de pensión de su padre firmaba la noticia, un tal Fein o Fain, de Río Grande, que no podía saber que se dirigía a la hija del muerto.
1. Cuál es el punto de vista gramatical empleado por el narrador?
_______________________________________________________
2. Cambia el punto de vista a primera y segunda persona.
Primera persona.
________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________ 
Segunda persona:________________________________________________________
________________________________________________________
________________________________________________________ 
________________________________________________________
3. ¿Qué efecto crea el empleo de la primera persona?________________________________________________________
4. ¿En qué se diferencia el grado de conocimiento de la historia del narrador cuando emplea la tercera persona gramatical del empleo de la primera persona?________________________________________________________
________________________________________________________5. ¿Qué focaliza el narrador del fragmento?
ACTIVIDADES
-Identifica las técnicas narrativas de los siguientes textos.
1.- Me niego a corresponder, a representar el papel de esposa de alta clase, que esconde su cansancio tras una sonrisa, lleva la batuta en conversaciones sin fuste, pasa bandejitas y se siente pagada por su trabajo con la típica frase:" Has estado maravillosa, querida".
Narrador:……………………………..                  
Orden:……………………………… 
Punto de vista:……………………………..                  
Discurso:………………………………
2.- La mañana del 4 de octubre, Gregorio Olías se levantó más temprano de lo habitual. Había pasado una noche confusa, y hacia el amanecer creyó  soñar que un mensajero con antorcha se asomaba a la puerta para anunciarle que el día de la desgracia había llegado a su fin.
 Narrador:…………………………..                     
 Orden:…………………………….
 Punto de vista:…………………………..                      
Discurso:…………………………….
·         RECONOCIMIENTO DE LAS TÉCNICAS NARRATIVAS COMTEMPORÁNEAS:
Las Técnicas narrativas Son procedimientos utilizados por el autor, están relacionadas con el narrador y con el texto.
Cuántas veces nos hemos sentido cautivados(as) por la forma extraordinaria con que se narra una obra, motivando no sólo la contemplación y el goce, sino haciéndonos vivir las situaciones que se cuentan o las pasiones o sentimientos que se transmiten, o a tomar conciencia con las reflexiones que se plantean, y hasta trasvasarlas o ligarlas a nuestras propias experiencias; a esa realidad en la que nos ha tocado vivir.
Con la atingencia de que una gran obra literaria es principalmente producto del ingenio portentoso de su autor; las técnicas empleadas contribuyen a definir y caracterizar su estilo.
Con el propósito de reconocer las técnicas narrativas más empleadas por los escritores contemporáneos, partiendo de su definición; y en aras de una mejor comprensión y valoración de la obra literaria se plantea el uso de los esquemas como recurso didáctico, unido al texto ejemplificador como complemento.
Las técnicas narrativas son recursos formales o elementos retóricos que el escritor maneja con criterio artístico y para revelarnos el universo que ha creado.
El escritor logra, en el acervo común de una lengua, combinaciones novedosas; matices insospechados en el abanico de posibilidades que le da la palabra; explora sistemáticamente los procedimientos constructivos del lenguaje, creando obras singulares, extraordinarias. Esta riqueza y plasticidad de los recursos expresivos nos impulsan no sólo a la contemplación o el goce, sino que, nos hacen vivir los hechos que se nos cuentan, las pasiones o sentimientos que nos transmite, nos llevan a hacer conciencia las reflexiones que se nos plantean y trasvasarlas, ligarlas a nuestras propias experiencias, a esa realidad en que nos ha tocado vivir.
Las técnicas narrativas han seguido un proceso en su desarrollo para llegar a ser lo que vemos ahora. Ya en obras clásicas de la antigüedad como la Iliada y la Odisea, se plantearon los primeros puntos de vista para narrar los hechos relacionados con la obra narrativa.
El siglo XX y el que iniciamos han sido muy pródigos en el arte de la palabra; los escritores hemos encontrado nuevas formas de narrar, explorando en los niveles del lenguaje, las técnicas y las estructuras narrativas; sin contar con la complejísima densidad de las múltiples dimensiones de la materia narrativa.
James Joyce, por ejemplo, es considerado creador de un nuevo paradigma de novela, ya que su obra "Ulises", influyó y contribuyó al desarrollo de la forma novelesca en nuestro siglo; en tal grado que Miguel Gutiérrez sostiene que el "Ulises" "atentó hasta casi demoler la forma canónica de novelar", que después de esta novela ya no se podía seguir escribiendo como antes y que marcó una ruptura total con el pasado, abriendo territorios inéditos para la exploración narrativa. Una técnica que Joyce usó magistralmente, por ejemplo, fue el monólogo interior.
A continuación menciono las técnicas narrativas contemporáneas, motivo central de este módulo.
1. El monólogo interior.
2. El soliloquio.
3. El contrapunto.
4. La caja china.
5. Los vasos comunicantes.
6. El Racconto.
7. Flashback.
8. Flash forward.
9. Ab initio o ab ovo.
10. In media res.
11. In extrema res.
10. La vuelta de tuerca.
11. El iceberg y el dato escondido.
12. El final sorpresivo.
13. El final abierto.
14. El cuento que muerde la cola.
15. El diálogo cruzado.
16. Las historias paralelas.
17. El Encabalgamiento.
EL ESQUEMA:
Un esquema es una representación gráfica a través de la cual se da a conocer un tema o información en forma organizada y objetiva.
El esquema propuesto se caracteriza por los datos siguientes:
·         No son inalterables ni definitivos, pues se pueden modificar y mejorar.
·         Presenta una visión completa de la definición o tema.
·         Reflejan una organización conceptual de la definición.
·         Se visualiza un concepto en forma jerarquizada, de lo general a lo particular.
·         Están al servicio del alumno. Lo que interesa es la comprensión, el entendimiento.
·         No hay reglas o normas rígidas.
·         Se pueden emplear palabras de enlace.
·         1- El Monólogo Interior:
Se reproducen en 1ª persona los pensamientos de un personaje, tal como brotarían de su conciencia, mezclando recuerdos con razonamientos en aparente desorden.
Esquema:
Hay casos en que no es el escritor quien narra sino el propio personaje, organizándose todo desde los ojos del Yo. La forma más influyente es el "monólogo interior".
Los hechos narrados pierden importancia, sobre todo los hechos exteriores. En muchas novelas pasan a primer plano los hechos interiores (emociones, pensamientos, reflexiones, vida interior, etc. de los personajes).
El autor deja de lado la narración ordenada de los hechos exteriores, esa narración que sigue un orden cronológico, y lo sustituye por un orden que depende de las vivencias de los personajes. Se va a seguir un orden que es el de la vida interior de los personajes, narrando los hechos externos de acuerdo con las vivencias de sus personajes.
Se sustituye el tiempo cronológico por el tiempo psicológico, que es el de las percepciones internas, el que transcurre dentro de la conciencia del individuo.
Este proceso se acentúa en el llamado "Monólogo interior". Es éste uno de los procedimientos que quiebra con los esquemas del novelista típico del siglo XIX.
La novela de monólogo interior alcanzó su apogeo entre 1915 y 1930, y se ve una importante influencia de W. James y de S. Freud.
El monólogo interior es una modalidad narrativa y teatral que consiste en presentar el discurso de un solo hablante. Es un diálogo interiorizado entre un yo locutor y un yo receptor. Si bien el yo locutor es el único que habla, el yo receptor permanece presente, ya que su presencia es necesaria y suficiente para volver significativa lo que dice el yo locutor.
Es el lenguaje no oído y no pronunciado por medio del cual un personaje expresa sus pensamientos más íntimos. Consiste en reproducir en primera persona los pensamientos del protagonista tal y como surgen en su conciencia. En esta reproducción se intenta que los pensamientos sufran lo menos posible su pasaje al lenguaje.
El novelista se introduce en la conciencia del personaje y la expone al lector a través de la exteriorización de los pensamientos del mismo a medida que estos van llegando a su mente, sin que el escritor los ordene ni explique absolutamente nada.
El monólogo interior requiere de un lenguaje especial, sin puntuación, con juegos verbales, sintaxis, etc.
El novelista penetra en la conciencia del personaje, la expone ante nosotros, nos crea la sensación de que no existen intermediarios entre nosotros, lectores, y esa conciencia que se desarrolla en su mezcla desordenada y confusa de fantasías, recuerdos, sueños, pensamientos, emociones, juicios que van surgiendo sin que el escritor los ordene, sin que explique nada. El narrador se convierte en un investigador que pretende hacer una exploración psicológica del pensamiento humano.
Es una técnica poderosa para explorar el mundo consciente y el subconsciente. El sentido lógico se pierde y en su lugar están las palabras sin sentido.
La estructura del monólogo depende del grado de conciencia o inconsciencia del protagonista.
Por ejemplo "Ulises" de James Joyce. Esta novela sigue la trayectoria interior de la vida de Leopoldo Bloom en el curso de una jornada en la ciudad natal de J. Joyce, en Dublín. En esta novela hay una valoración del inconsciente y una gran influencia de la Teoría del Psicoanálisis de Freud. A partir de "Ulises", la técnica del monólogo interior se convierte en un recurso habitual de la novela del siglo XX. Esta novela, según la crítica literaria, rompió el sistema tradicional de la novela clásica.
Ejemplo: 1- En "Pedro Páramo" de Juan Rulfo, se lee: "Estoy acostada en la misma cama donde murió mi madre hace ya muchos años; sobre el mismo colchón; bajo la misma cobija de lana negra con la cual nos envolvíamos las dos para dormir. Entonces yo dormía a su lado, en un lugarcito que ella me hacía debajo de sus brazos.
Creo sentir todavía el golpe pausado de su respiración; las palpitaciones y suspiros con que ella arrullaba mi sueño. Creo sentir la pena de su muerte (…) Pero esto es falso.
Estoy aquí, boca arriba, pensando en aquel tiempo para olvidar mi soledad. Porque no estoy acostada sólo por un rato. Y ni en la cama de mi madre, sino dentro de un cajón negro como el que se usa para enterrar a los muertos. Porque estoy muerta".
Ejemplo 2: "Cuando llegaste a mi vida supe que eras exactamente tú lo que el médico me había recomendado para la depresión, para poder salir del hoyo ansioso y angustioso en que estaba inserta. Y ahora que te vas me siento vacía, sola y muy triste, los días pasan sin que me de cuenta de ello; la gente sigue circulando y yo no soy capaz de circular entre ellos. Me duele el alma, me pesan los huesos, me carcomen las lágrimas y me seco por dentro"
Ejemplo 3: Estar tranquilo. Sentirse tranquilo. Llegar a encontrar refugio en la soledad, en la protección de las paredes. En la misma inmovilidad. No se está mal. No se está tan mal. Para qué pensar. No hay más que estar quieto. No pensar en nada. Llegar a hacer como si fuera un deseo propio estar quieto. [...] Aquí mientras estoy quieto, no me pasa nada. No puedo hacer nada por mí mismo. Tranquilidad. No puedo hacer nada; luego no puedo equivocarme. No puedo tomar ninguna resolución errónea. No puedo hacer nada mal. No puedo equivocarme. Estar tranquilo en el fondo. No puede ya pasar nada. Lo que va a pasar ya no lo puedo evitar. (Luis Martín Santos: "Tiempo de silencio").
·         2- Técnica del Soliloquio:
Esquema:
Ejemplo: Lo podemos apreciar en novela de Ernest Hemingway: "El viejo y el mar"; cuando Santiago, protagonista de la obra, se dice a sí mismo:
"No lo entiendo y no estoy seguro de creer en el pecado. Quizás haya sido un pecado matar al pez. Supongo que sí, aunque lo hice para vivir y dar de comer a mucha gente. Pero entonces todo es pecado. No pienses en el pecado. Es demasiado tarde para eso y hay gente a la que se paga por hacerlo. Deja que ellos piensen en el pecado. Tú naciste para ser pescador y el pez nació para ser pez. San Pedro era pescador, lo mismo que el padre del gran Di Maggio".
·         3- Técnica de el Contrapunto:
Llamado también PERSPECTIVA MÚLTIPLE.
Esquema:
Ejemplo: Esta técnica se evidencia en un cuento de Oscar Colchado Lucio titulado: "Una cabeza de mujer". Cinco personajes relatan desde su propia perspectiva e independientemente, los hechos o acontecimientos; es decir, sobre el hallazgo de un costal que según los rumores de la gente, ésta contenía la cabeza de una mujer.
Por el relato de cada uno, se llega al final y se descubren que se trataba de la cabeza de una perrita llamada "Princesa".
·         4- Técnica de las Cajas Chinas: Conocidas también como Cajón de Sastre.
Esquema:
En literatura, narrativa y narratología se reconoce así a la técnica literaria estructural desarrollada desde los albores de la narrativa oral donde, como si fuese una caja china, dentro aparece otra similar pero más pequeña y dentro de ésta, otra más pequeña aún y así pudiera ser hasta el infinito, pero que luego, al cerrarse, vuelve a la historia ancestro y así mientras el autor lo desee.
Esta técnica aplica al argumento y a la estructura narrativa dramatúrgica, permitiendo una exposición no lineal de los hechos que van a surgir como realidades alternativas a partir de una historia inicial que se ramifica para, al término de las ramas, regresar hasta el origen y continuarlo o darlo por terminado.
Existen varias maneras de usar las cajas chinas que no necesariamente inciden en el argumento ni en la representación que tiene el lector de la historia principal, conformando entes independientes en forma, planos de realidad, personajes y por supuesto, historia; aunque también existen usos que alteran o significan puntos de giro para la historia precedente.
Escrito de Vargas Llosa
"Entre el lector y la materia narrativa ha surgido un intermediario: el plano objetivo desaparece, se cruza un plano subjetivo a través del cual pasa la materia antes de llegar al lector. En este tránsito, como es lógico, la materia sufre modificaciones, se carga de elementos emocionales que no le son propios, que pertenecen al intermediario. Esa mezcla sutil es otro de los recursos más viejos de la novela y podría llamarse de "la caja china"… La caja china es también uno de los procedimientos más usuales de la novela moderna, en la que el intermediario, el testigo, es personaje esencial: él establece la ambigüedad y la complejidad de lo narrado, él multiplica los puntos de vista, él matiza, profundiza y eleva a una dimensión subjetiva los actos que refiere una ficción. Para citar sólo un ejemplo mayor, conviene recordar que casi todas las historias de Faulkner no están contadas directamente al lector, sino que son historias que se van estructurando a través de historias que se cuentan entre ellos los personajes de la ficción."
Ejemplo: En "Los perros hambrientos" de Ciro Alegría; uno de los personajes, Simón Robles relata varias historias; entre ellas, un cuento que trata sobre dos perros llamados "Hueso" y "Pellejo" quienes salvan a su dueña de ser asaltada.
·         5-  Técnica de los Vasos Comunicantes:
Esquema:
TÉCNICA NARRATIVA DE LOS VASOS COMUNICANTES. Este procedimiento tiene como fin que dos o más historias contadas simultáneamente influyan la una en la otra, complementándose y modificándose. Un ejemplo clásico se da en Madame Bovary, durante la escena en que Emma y un amante se dejan llevar por la pasión en la habitación de hotel de un pequeño pueblo; la ventana da a la plaza y mientras somos testigos de las caricias dentro de la alcoba, por la ventana vemos lo que sucede en la plaza.
Ejemplo:
Mario Vargas Llosa ilustra esta técnica en "La ciudad y los perros" donde confluyen historias aparentemente diversas pero que están asociadas por un hilo común o lo que llamamos vasos comunicantes.
Igualmente, en "La Casa Verde", Bonifacia llamada "La Selvática" encarna el vaso comunicante que une dos historias en las que ella participa. Piura y la selva se representan mediante el uso de esta técnica, de un modo coherente.
·         6- Técnica del Racconto: (El Recuerdo).Es un retroceder al pasado, pero en forma más prolongada.
El discurso del narrador retrocede extensamente en el tiempo, con el objeto de recordar hechos pasados, para luego volver al presente.
Presente- pasado- presente
Racconto: (prolongadamente)
Esquema:
Ejemplo 1:
"Esa noche ella ya dormía, había quedado exhausta luego de su celebración número 21, mientras en el comedor los demás discutían acerca de política internacional. En eso se vio rodeada de peluches y flores en la pared de una pequeña pieza en Maipú, llorando porque la mamá aún no regresaba del trabajo. Era las cinco, las seis y no volvía. No existía teléfono en casa para poder llamarle al trabajo y saber qué pasaba. Mamá está ya junto a ella. Respira aliviada, puede dormir. Mientras en el comedor la conversación a ha terminado y cada uno se repliega a sus habitaciones"
Ejemplo2:
Se observa en la obra "El Túnel" de Ernesto Sábato. La novela se inicia con la presentación del protagonista Juan Pablo Castell quien confiesa haber asesinado a María Iribarne; luego empieza a recordar todos los sucesos que ocurrieron dándolos a conocer en forma detalladas.
·         7- Técnica del Flashback o tiempo retrospectivo momentáneo (Salto hacia atrás).
Es un retroceso muy breve en el tiempo de la narración, para regresar al tiempo en que se estaba contando la historia, es decir Es un retroceder al pasado, en forma breve.
Presente- pasado- presente
Flash Back (Brevemente)
Esquema:
El Flash back es un instrumento idóneo del escritor, siempre que no lo utilice con excesiva frecuencia y que su inserción no interrumpa la continuidad ni el clima de la acción.
Ejemplo1:
Cuando en la obra "El Viejo y el Mar" el autor relata lo siguiente:
"El sol se estaba poniendo. Para darse más confianza el viejo recordó aquella vez, cuando, en la taberna de Casablanca, había pulseado con el gran negro de Cienfuegos que era el hombre más fuerte de los muelles. Habían estado un día y una noche con sus codos sobre una raya de tiza en la mesa, y los antebrazos verticales, y las manos agarradas. Cada uno trataba de bajar la mano del otro hasta la mesa".
Ejemplo 2:
"Caminaban tomados de la mano, por el parque Ecuador de Concepción, cuando vieron una flor hermosa, que les hizo pensar en aquella rosa, la misma que él le regaló cuando se conocieron hace 4 años. Se miraron, se sonrieron y siguieron juntos el camino."
·         8-  La técnica de la anticipación: Presente- futuro- presente
Esquema:
Esta técnica es la que usa el narrador para narrar lo que supuestamente ocurrirá en el futuro bajo la forma de la adivinación o sueño. Esta técnica se emplea con el objetivo de llamar la atención sobre lo que va a venir después.
Ejemplo el comienzo de crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez.
"El día que lo iban a matar, Santiago Nasar, se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo."
·         9- La técnica del Recuerdo:
Esquema:
Es cuando un personaje actúa en el tiempo presente y de pronto recuerda un hecho del tiempo pasado.
Ejemplo: "… y recordó las palabras de su secretaria: allá la gente se pasa, te regalan de todo, y le vinieron una ganas locas de soltar unas groserías que hiciera temblar el mundo, pero se contuvo.
Carlos Villanes: La lluvia del cielo ajeno.
·         10-  La técnica del sueño:
Esquema:
Es cuando un personaje duerme y reproducimos lo que ha soñado.
Ejemplo: "Una vez en Guayaquil. Contó que lo había soñado con un libro abierto sobre la panza redonda pero una vez de leerlo le arrancaba las páginas y se las comía una por una, deleitándose en masticarla con ruido de cabra, soñó que lo había visto por completo cubierto de cucarachas, otra vez despertó dando gritos porque soñó que el General Santander mientras almorzaba con él, se había sacado las bolas de los ojos que le estorbaban para comer y las había puesto sobre la mesa."
Gabriel García Márquez: el General en su laberinto.
·         11-  La técnica del Diálogo:
Esquema:
Diálogo literario es la conversación entre dos o más personajes u otros seres reales o imaginarios considerados como personas. Esto es:
Diálogos Directo: Es aquel donde se reproduce las palabras exactas de los personajes.
·         12- La técnica Desde el inicio:
Esquema:
(ab initio o ab ovo): si la obra se presenta en un orden lógico, desde el principio, desde el origen de los acontecimientos.  Se narra linealmente.  Esta narración lineal o cronológica fue la forma más tradicional en la narrativa en los períodos anteriores a la literatura contemporánea.
Ejemplo:
Cuando Paco y su madre llegaron a la puerta del colegio, los niños estaban jugando en el patio. La madre lo dejó y se fue. Paco, paso a paso, fue adelantándose al centro del patio, con su libro primero, su cuaderno y su lápiz.
·         13- El Flash forward: (Salto hacia adelante)
Esquema:
Ejemplo1:
En la novela de Gabriel García Márquez, "Cien años de soledad" se lee:
"Muchos años después frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo".
Ejemplo 2:
Es parecido a la premonición, en cuanto a que el narrador va hacia los hechos futuros, pero se diferencia de ésta porque la mirada prospectiva es por un lapso muy breve y vuelve al tiempo inicial.
"Mientras agonizaba llegaron los médicos y empezaron a reanimarla, pues los signos vitales estaban desapareciendo. Ella lo vio sentado a la diestra de Dios Padre, resplandeciente y hermoso, con los brazos extendidos hacia ella. La alegría inundó los corazones de los familiares, al saber que Elisa estaba nuevamente estabilizada en la sala de operaciones."
·         14- Técnica In Medias Res:
Desde el medio (in media res): si la obra comienza a partir de lo que cronológicamente sería el medio o el nudo de la narración. Significa "en medio del asunto".  Indica que los acontecimientos se nos presentan o narran cuando ya la mitad de los hechos ha acontecido.
Esquema:
Ejemplo:
El cuento "Revelación", perteneciente a la obra "Lindero Prohibido" de Gonzalo Pantigoso se inicia con un hecho que compromete al protagonista en el punto más dramático.
Así se inicia el cuento:
"En medio del fragor de la lucha encarnecida y despiadada, donde el odio y el deseo de sobrevivir se imponían sobre todo, puedo oír el zumbido que sólo puede tener la fuerza de una flecha dirigiéndose al blanco.
No tuvo tiempo para esquivarla y como una lanza hecha de fuego penetró en su pecho…"
·         15- Técnica desde el final: (in extrema res):
Esquema:
Si se empieza narrando el desenlace.  Los acontecimientos se cuentan a partir del final y hacia atrás.
Debemos decir en qué orden se presenta la trama y comprobarlo, sustentando con las acciones.
·         16-  La Vuelta de tuerca
Esquema:
Ejemplo:
En el cuento "El campesino y la culebra": el campesino corre el inminente peligro de morir devorado por la culebra, cuando de repente gira su destino en sentido contrario. A continuación, puedes leer el argumento para comprenderlo mejor.
Un campesino descubre a una culebra atrapada bajo un tronco: él duda en ayudarla porque la ve grande y peligrosa, pero la culebra le promete no hacerle daño si la salva.
El campesino le cree, pero al quedar libre de su prisión la culebra amenaza con devorarlo; él protesta y pide que ella recuerde y cumpla su promesa. Discuten y la culebra acepta que interceda un juez, creyendo que le darán la razón para comérselo. Viene un perro y hace de juez. Luego de oír el problema el perro dictamina: está bien que te coma.
El campesino reclama: ¿por qué?
El perro le explica: porque así es el mundo. Y porque él también sufrió igual injusticia. Y se va.
La culebra insiste en comerse al campesino. Él suplica otra oportunidad. La culebra acepta.
Viene un caballo y acepta ser juez. Escucha el problema y dictamina: está bien que te coma.
¿Por qué?, reclama el campesino. Y el caballo le dice: porque el mundo también es injusto, y con él se cometió mucha injusticia. Y se va.
Y como el campesino vuelve a reclamar, la culebra acepta la última oportunidad que le solicita el campesino.
Viene un zorro y hace de juez. Él no acepta argumentos, quiere ir y constatar el lugar donde sucedió el hecho. Y luego saber cómo encontró el campesino a la culebra. La culebra tiene que volver a ubicarse bajo el tronco pesado.
El zorro entonces dicta sentencia: si ahí tienes a la culebra. ¿Qué esperas que no la matas?
·         17 - El Iceberg y el Dato Escondido:
Esquema:
Tanto la palabra clave como el suceso o acontecimiento pueden estar sobreentendidas a lo largo de la historia. Se supone que al descubrirse después; esta palabra clave o suceso, explica y da sentido a la historia que se ha desarrollado, causando asombro o sorpresa en el lector.
Ejemplo:
·         Iceberg:
En "El Paraíso en la otra esquina" hay una palabra clave: Sífilis, que es la enfermedad que padecía Gauguin y que al final se descubre.
·         Dato Escondido:
En "Alejandro y los pescadores de Tancay" de Braulio Muñoz se descubre al final que Alejandro está muerto y que el narrador lo recuerda durante los funerales.
·         18-  Técnica del final sorpresivo:
Esquema:
Ejemplo:
En la última página de la obra "Abril Rojo" de Santiago Roncagliolo; el protagonista, Félix Chacaltana resulta con "señales ostensibles de deterioro psicológico y moral…" ocurriendo todo de un modo inesperado.
·         19-  Técnica de final abierto:
La obra presenta final abierto si  quedan cabos sueltos con respecto a los protagonistas y a  la acción central; es decir, si el lector tiene la libertad de imaginar o sugerir el final o desenlace a su manera, pues el autor no lo presenta.  El autor no define el final para permitir que el lector lo sugiera. Se lleva al lector al borde de la evidencia y luego se le suelta, dejándolo en suspenso.  Ejemplos: El Coronel no tiene quien le escriba, El desván, El ahogado, La boina roja.
La historia no termina de resolverse ni positiva ni negativamente, de manera que el lector percibe la sensación de que la acción se extiende más allá de los límites de la novela. Ejemplo: película, "La laguna azul", primera parte.
Esquema:
Ejemplo:
Meursault es el protagonista de la obra "El extranjero" de Albert Camus; él es condenado a la pena capital, sin embargo la obra concluye con el siguiente texto:
"Para que todo sea consumado, para que me sienta menos solo, me quedaba esperar que el día de mi ejecución haya muchos espectadores y que me reciban con gritos de odio".
·         20-  Técnica de final cerrado:
Esquema:
El final es cerrado si no quedan cabos sueltos, pues el autor presenta el desenlace o solución de las acciones y los personajes principales. La obra tiene un final cerrado cuando está acabada en  sí misma, cuando el desenlace resuelve el problema de la trama central, cuando nada sugiere continuación o ambigüedad de interpretación.  Se presenta cuando se redondea el tema y se completa la acción; cuando en su desenlace se resuelven los destinos de los personajes básicos y se decide la suerte de los hechos.  No quedan hilos narrativos sin resolver que permitan o sugieran una continuación; o sea, la obra se cierra en forma definitiva.  Por ejemplo, en La Gitanilla, La Ilustre Fregona, Yerma, La Odisea, La Vorágine, Doña Bárbara.
Debemos anotar si la obra  presenta final abierto o cerrado y explicar por qué; esto es,  sustentarlo con los hechos de la trama.
·         21-  El cuento que muerde la cola (Cuento o novela):
Esquema:
Ejemplo:
La novela "La Casa de los Espíritus" se inicia y termina con la siguiente expresión: "Barrabás llegó a la familia por vía marítima…"
·         22-  Técnica del Diálogo Cruzado:
Esquema:
Ejemplo:
En "La Casa Verde", Mario Vargas Llosa utiliza el diálogo cruzado. Es el caso que se da en el siguiente fragmento en el que Fushía conversa con Aquilino, y el doctor Portillo con la mamá de Lalita; ambos diálogos ocurren en diferentes épocas y ambientes pero sobre un mismo tema.
- ¿Y por qué le echas la culpa a la Lalita también de eso? -dijo Aquilino-. Estoy seguro que ella no los denunció. Más bien sería la madre.
Pero ella sólo supo por los periódicos, doctor, se lo estaba jurando por lo más santo. Sería pobre, pero honrada como la que más, y en el depósito estuvo apenas una vez y ella qué hay ahí, señor, y el japonés tabaco y ella cándida se lo creyó.
-Ningún tabaco, señora -dijo el doctor Portillo-. Eso diría en los cajones, pero usted sabe que adentro había caucho.
-La alcahueta nunca se enteró de nada -dijo Fushía-. Fue alguno de esos perros que me ayudaban a echar talco y a embalar. En los periódicos decían que ella era otra de mis víctimas, porque le robé a su hija.
-Lastima que no guardaras esos periódicos y también los de Campo Grande -dijo Aquilino-. Sería gracioso leerlos ahora, y ver cómo fuiste famoso, Fushía.
-¿Has aprendido a leer? -dijo Fushía-. Cuando trabajábamos juntos no sabías, viejo.
-Me los hubieras leído tú -dijo Aquilino-. Pero ¿cómo es que al señor Julio Reátegui no le pasó nada? ¿Por que tuviste que escapar tú y él tan tranquilo?
-Injusticias de la vida -dijo Fushía-.El ponía el capital y yo el pellejo. El jebe figuraba como mío, aunque sólo me tocaron las sobritas. A pesar de eso me habría hecho rico, Aquilino, el negocio era redondo.
La Lalita no le contaba nada, ella se la comía a preguntas y la muchacha no sé, no sé, era la pura verdad, doctor Portillo, ¿por qué iba a maliciar? El japonés estaba siempre de viaje, pero tanta gente iba de viaje y además cómo iba a saber ella que embarcar caucho era contrabando y tabaco no.
-El tabaco no es material estratégico, señora -dijo el doctor Portillo-. El caucho sí. Tenemos que venderlo sólo a nuestros aliados, que están en guerra con los alemanes. ¿No sabe que el Perú también está en guerra?
-Debiste venderles el caucho a los gringos, entonces, Fushía -dijo Aquilino-. No hubieras tenido líos y ellos te habrían pagado en dólares.
-Nuestros aliados nos compran el caucho a un precio de guerra, señora -dijo el doctor Portillo-. El japonés lo vendía a escondidas y le pagaban cuatro veces más. Tampoco sabía eso?
-Primera noticia, doctor -dijo la mujer-. Yo soy pobre, no me interesa la política, nunca hubiera dejado que mi hija saliera con un contrabandista. ¿Y será cierto que también era un espía, doctor?
-Siendo tan muchachita, le daría pena dejar a su madre -dijo Aquilino-. ¿Cómo la convenciste a la Lalita, Fushía?
·         23-  Técnica de las Historias Paralelas:
Esquema:
Ejemplo:
En "El Paraíso en la otra esquina" de Mario Vargas Llosa, se narran en forma alternada dos historias: la de Flora Tristán, en su lucha por los derechos de la mujer y de los obreros; y la de Paul Gauguin, quien descubre su pasión por la pintura y abandona sus comodidades burguesas para viajar a Tahití lejos de las convenciones y estereotipos sociales.
·         24-  Técnica del Encabalgamiento:
Esquema:
Ejemplo:
Un mundo para Julius de Alfredo Bryce Echenique, es un buen ejemplo:
"Es la pena que tú nunca olvidarás, Julius. Porque cuando se es así, cuando el día de tu santo o el de Año Nuevo o el de Navidad o cualquier otro día en que haya que querer y ser querido, cuando un día como hoy te entristeces hasta regresar del Golf e irte a pasear por la piscina ya vacía y oscura, cuando se es así, cuando toda esperada alegría lleva su otra cara de pena inmensa, de pena que tiene que ¡legar en algún momento, cuanto tú has visto en la piscina vacía de gente, vacía de las niñas que te recordaban a Cinthia, vacía de Bertha que la estaba escarmenando, vacía de Celso y Daniel que no han venido a verte en todo el verano, que solos se están construyendo esas casas que tú no logras imaginarte, vacía de ese muchacho que encontraste besando a su chica, cuando por fin hay una tarde, una noche ya casi en los que los muchachos del barrio Marconi no le van a pegar a nadie, pero es que no estaban, cuando en el fondo del agua que tanto frío te daba mirabas las piedras, los cuchillos de Tarzán reposando y eran tristes ahí (…) y te dio los minutos de felicidad que amenazan siempre con pena más tarde, en cualquier momento, en cualquier momento Julius y puede ser ahora, ahora en que por ser tu santo aparece Vilma sentada en una banca y tú la miras y no hay absolutamente nadie, absolutamente nada, sólo la amenaza de la pena que ya es tu tristeza..."
Técnica de la Premonición:
Esquema:
Es cuando el narrador vislumbra el tiempo futuro y sabe los hechos que han de ocurrir más adelante y hace un discurso sobre ellos, para retornar al tiempo original del relato.
Como introducción al tema es importante que tengamos claro el significado de este concepto. Premonición es un presentimiento, presagio o señal que anuncia un suceso futuro; a veces también se entiende como una advertencia moral o de otro tipo.
EJEMPLO:
"Ese día él conoció las estrellas y supo que muy pronto estaría todo en orden. Lo que veía era maravilloso, habían autos espaciales y la gente manejaba todo con la tecnología más avanzada de la que se tenga imaginación"
·         HAMLET:
Esta historia comienza tras la muerte del rey de Dinamarca, la sucesión de su hermano -tío de Hamlet- al trono y el casamiento de éste con la reina -viuda de su hermano- situaciones que aquejaban al joven príncipe quien además de no haberse repuesto aún de la muerte de su padre, no podía aceptar la unión de su madre con su tío a menos de un mes de la muerte de su padre.
... Una media noche Hamlet baja a la explanada del palacio (donde se monta la guardia) por consejo de su amigo Horacio, quien le asegura haber visto con sus propios ojos el fantasma de su padre.
Encontrándose ahí y tal como le habían asegurado Horacio aparente a sus ojos, solemne y pálida la sombra de su padre y le hizo ademán de acercarse... sostuvo con él una larga charla en la que le confiesa - la Sombra- la verdadera causa de su muerte:
"...Hamlet.- Habla; estoy obligado a oírte.
Sombra.- Así lo estarás de vengarme, cuando sepas...
....yo soy el alma de tu padre...! Así pues, oye, Hamlet! Ha corrido la voz de que, estando en mi jardín dormido, me a mordió una serpiente: de tal modo han sido burdamente engañados los oídos de Dinamarca con este fabuloso relato de mi fallecimiento. Pero sabe, noble joven, que la serpiente que quitó a tu padre la vida ciñe hoy su corona.
Hamlet se sintió obligado a vengar a su padre, apenas supo la verdad sobre su muerte.
Es aquí donde encontramos el sentido premonitor de esta obra, pues Hamlet se entera a través de un fantasma - algo fuera de lo común, más allá de lo real, inesperado- de el engaño que ocurre a su alrededor.
Si Hamlet no hubiera hablado con su padre (ya muerto), nunca se hubiera enterado de la verdad. El fantasma es un presagio, señal que anuncia un hecho hasta ahora desconocido para Hamlet.
Ejemplo: Crónica de una muerte
La mañana de su muerte Santiago Nasar...
"Había soñado que atravesaba un bosque de higuerones donde caía una llovizna tierna, y por un instante fue feliz en el sueño, pero al despertar se sintió por completo salpicado de cagada de pájaros."
Según los testimonios de su madre, Santiago siempre soñaba con árboles, tenía reputación de interprete de sueños ajenos, pero no advirtió nada en los sueños de su hijo, tampoco el capto el presagio.
Santiago fue asesinado esa misma mañana, apuñalado frente a su casa, no supo nada sobre su muerte hasta que se vio bañado en sangre, convirtiéndose, junto con su madre en los únicos del pueblo que no sabían lo que tramaban los hermanos Vicario, que por su lado se encargaron de publicarlo, con el fin de que alguien lo evitara, pues ellos no podían volverse atrás, era su deber defender el honor de su familia, pero nadie los detuvo.
Morir era el destino de Santiago, porque ni los avisos en sus sueños, ni las casualidades, ni menos la fuerza de un pueblo entero pudo detener
CONCLUSIÓN:
Una premonición es una extraña señal, que en el futuro puede llegar a ser tanto un gran aviso, como una mera casualidad. El valor de éste no esta en si se cumple o no, si no en abrir una posibilidad de lo que podría pasar en el futuro, esta posibilidad que se abre o este mensaje puede ser o no entendido.
¿Quizá cuantos presagios hemos tenido que luego se cumplen y simplemente no los entendimos?
Las premoniciones se basan en el futuro es por eso que pueden ser y no ser, son tan solo advertencias, algo así como nuestro subconsciente que nos avisa lo que probablemente sucederá si seguimos actuando de tal o tal modo. Esta basado en probabilidades y posibilidades.
El género narrativo es un género literario en el que el autor utiliza un narrador para "contar" una historia, pueden ser sucesos reales, La realidad (del latín realista y éste de res, «cosa»), es el término lingüístico que expresa el concepto abstracto de lo real. Lo ficticios, El término fantasía se emplea ampliamente en un sentido psicológico para cubrir dos sentidos diferentes: consciente e inconsciente. Utiliza la prosa en sus formas de narración y descripción.
Los tipos de narraciones son: El cuento, la novela, el mito, la leyenda, la fábula
El narrador siempre forma parte del universo de ficción, y aunque a veces el lector confunda esa voz narrativa con el autor del texto –sobre todo si el propio autor se incluye a sí mismo como personaje–, el narrador siempre se nutre de la ficción y la nutre. Es decir que lo primero que debe tenerse en cuenta es que, así como un autor inventa los ambientes, los personajes o los hechos, también inventa un narrador. Quién contará la historia (si será un personaje de la trama o no, por ejemplo) y de qué modo lo hará son parte de las decisiones estéticas del autor, pensadas en función de los efectos de lectura que se proponga generar.
 La narración no es un género discursivo al mismo nivel de abstracción en el que acabamos de caracterizar a la literatura. La hemos definido como un sistema de rasgos estructurales que están presentes en mayor o menor medida en distintos textos o actividades discursivas, siendo dominantes en ocasiones. Vemos que hay diversos grados de narratividad, que las estructuras narrativas pueden vertebrar los fenómenos discursivos en muy diversa medida; en suma, no hay una línea clara que separe la narración de las formas no narrativas. La forma narrativa está constituida por el conjunto de estructuras que he ido describiendo, partiendo de las estructuras básicas de la acción representada, del relato que la reconfigura y del discurso que la articula comunicativamente. Los desarrollos ulteriores de estas estructuras básicas (las variedades de voces narrativas, perspectivas, etc.) van ligadas a tipos discursivos más concretos, como son las variedades y tradiciones de la novela o del cine. Desde el punto de vista de la pragmática, pues, las diversas modalidades narrativas equivalen a otras tantas modalidades de actuación comunicativa: así por ejemplo, los novelistas que desarrollaron la perspectiva actoral estaban posibilitando nuevas modalidades de representación y comunicación lingüística de la experiencia y nuevos protocolos de interacción entre escritores y público.
Un escritor utiliza las formas que hereda de la tradición no en un vacío, sino en una situación concreta que le hace reaccionar hacia ellas de una manera u otra; por otra parte, esas formas ya representan de por sí una sedimentación de convenciones previas y de relaciones sociales.
La representación conceptual de las estructuras narrativas, es sólo una herramienta de reflexión teórica. No ha de confundirse con una teoría crítica general o con una guía de interpretación. En el análisis crítico de una obra, la mecánica de la narración que he descrito ha de concebirse en interacción dialéctica con cada elemento de un texto concreto y con su contexto histórico. También con el contexto histórico de la interpretación. En definitiva, no sólo la literatura, sino también la crítica y teoría literarias son un género discursivo que ha de entenderse en relación con el contexto en el que tiene lugar: un contexto que en el caso de la teoría y crítica literaria. La narratología es un punto de encuentro donde se hacen mutuamente inteligibles una gran variedad de disciplinas y discursos culturales, pues múltiples son también las funciones culturales que desempeña la narración que es su objeto de estudio.
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Autor:
LIC. LENGUAS MODERNAS:
John Molinares Arroyo,
Docente del Instituto Técnico Distrital Inocencio Chicá, Barranquilla, Colombia. Escritor de cuentos y novelas.